
COLUMNA DE EL COLEGIO DE ECONOMISTAS DE COAHUILA, A.C.
¿Y si todos fuéramos ricos?
Por: Ana Isabel Gaytán García
Imagina que mañana todos los mexicanos despertáramos con treinta millones de pesos en nuestra cuenta bancaria. ¿Seríamos todos ricos?
El Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia define la riqueza, entre otras acepciones, como la abundancia de bienes o de recursos económicos. Bajo esta definición, podría parecer que la respuesta es evidente: si todos tuviéramos millones de pesos, todos seríamos ricos.
Sin embargo, la economía nos obliga a formular una segunda pregunta: ¿la riqueza es absoluta o relativa?
En la vida cotidiana solemos considerar rica a una persona porque posee mayores ingresos o activos que la mayoría de quienes la rodean. Pero si todos tuviéramos exactamente la misma cantidad de dinero, ¿seguiría teniendo sentido hablar de personas ricas? Si nadie tiene más que los demás, la riqueza dejaría de ser una característica distintiva.
La pregunta parece un simple juego mental, pero en realidad nos conduce a uno de los conceptos fundamentales de la economía: la diferencia entre tener dinero y generar riqueza. Los economistas explican este fenómeno mediante la teoría cuantitativa del dinero, según la cual, cuando la cantidad de dinero crece mucho más rápido que la producción de bienes y servicios, los precios tienden a aumentar. (M . V = P . T)
Si el valor de M (Masa monetaria) se multiplica de forma masiva siendo V la velocidad del dinero, la cantidad que habría en circulación se dispara. Pero el número de bienes reales (T) no puede crecer mágicamente al mismo ritmo, la única variable que queda y la que absorbería este cambio es P (precios). Los precios aumentarían hasta equilibrar la ecuación, provocando una perdida significativa del poder adquisitivo.
Porque si todos fuéramos ricos ¿De dónde saldrían las casas, los alimentos, los automóviles, los médicos, ingenieros, maestros, economistas, la electricidad que todos querríamos comprar con esos millones? La riqueza material de una sociedad proviene de la producción, si todos tuviéramos mucho dinero quizá decidiríamos no trabajar entonces la producción caería drásticamente.
Hay que entender que la economía existe porque existe la escasez, los recursos más importantes como el tiempo, capital y materia prima son limitados, pero las necesidades son ilimitadas, por eso estamos obligados a pensar qué producir, cómo y para quién y aquí es donde trabajamos los economistas, pero también las personas que todos los días son agentes económicos deben pensar.
La respuesta comienza a aclararse cuando distinguimos entre dinero y riqueza. El dinero es un medio para intercambiar bienes y servicios; la riqueza, en cambio, está formada por aquello que una sociedad es capaz de producir. Las casas, los alimentos, medicamentos, las carreteras, la tecnología, la educación y los servicios profesionales etc. Estos son ejemplos de riqueza.
Una sociedad no se vuelve más rica simplemente porque circule más dinero o porque cambie de manos. Por ejemplo, la redistribución del ingreso puede cumplir objetivos sociales importantes y mejorar las condiciones de vida de determinados grupos, sin embargo, la prosperidad de largo plazo depende de que existan más personas produciendo, innovando, emprendiendo e invirtiendo. En otras palabras, la distribución de recursos puede modificar quién tiene el dinero, pero el crecimiento económico sostenible depende de la capacidad de generar riqueza.
La experiencia de Corea del Sur resulta un buen ejemplo. En la década de 1960 era una economía con bajos ingresos y recursos limitados. Sin embargo, mediante inversión en educación, industrialización, aumento en la productividad, logró convertirse en una de las economías más avanzadas del mundo. Su crecimiento no provino de imprimir más dinero, sino de incrementar su capacidad para producir bienes y servicios de mayor valor agregado. Corea del Sur alcanza los $36,329 dólares por persona, mientras que en México se ubica en aproximadamente $14,185.8 dólares.
Entonces ¿qué pasaría realmente si todos los mexicanos tuviéramos millones de pesos? Probablemente los precios subirían con rapidez porque la cantidad de bienes y servicios disponibles seguiría siendo la misma. Lo que realmente determina la prosperidad de una nación no es cuánto dinero posee cada ciudadano en un momento determinado, sino cuánto es capaz de producir la sociedad en su conjunto.




