
El doctor Pablo Alejandro Macías recomienda revisar olor, color y textura de los productos para prevenir infecciones gastrointestinales
Ante las altas temperaturas que se registran en esta temporada, el médico Pablo Alejandro Macías Torres advirtió sobre el incremento en el riesgo de consumir alimentos en mal estado, particularmente entre personas que acostumbran comer en puestos callejeros o establecimientos donde los productos no son conservados adecuadamente.
El especialista en Medicina Interna explicó que el calor favorece la rápida descomposición de diversos alimentos, debido a que las bacterias y hongos encuentran condiciones propicias para desarrollarse.
“Existen muchos factores que pueden acelerar la descomposición de los alimentos, empezando por la temporada; como estamos experimentando temperaturas más altas es más probable que las bacterias se puedan desarrollar con más facilidad y, de igual manera, que puedan fallar las redes de frío donde se almacenan los alimentos, donde se distribuyen o donde se venden, permitiendo el desarrollo de colonias de bacterias u hongos”, comentó.
Señaló que entre los alimentos que suelen descomponerse con mayor facilidad destacan los productos lácteos como leche, queso y crema, además de carne de pollo y puerco, mariscos y embutidos.
Indicó que existen señales visibles y perceptibles que pueden alertar sobre el mal estado de los alimentos, entre ellas un olor agrio, cambios de color hacia tonalidades grisáceas, verdosas o marrones, así como alteraciones en la textura, que puede volverse viscosa o pastosa.
«Es importante, cuando acudimos a algún restaurante o establecimiento donde se venda comida, inspeccionemos estas variantes que estamos platicando para identificar qué alimentos no se encuentran, probablemente, en la mejor condición, ya que al llevar estos alimentos a la boca, aunque no nos los pasemos, ya estamos generando una gran cantidad de bacterias que nos pueden generar infecciones», advirtió.

Macías Torres destacó que los sectores más vulnerables a padecer enfermedades derivadas del consumo de alimentos contaminados son niños, adultos mayores y personas inmunocomprometidas.
«Los grupos más vulnerables a padecer este tipo de patologías son los niños o adultos mayores, aunque no debemos olvidar también a las personas con enfermedades que los médicos denominamos inmunocomprometidos, son aquellas personas cuyo sistema inmunológico no trabaja de manera correcta, por citar ejemplos tenemos a las personas que padecen VIH, cáncer o que están en tratamientos que pueden disminuir la respuesta de su sistema inmunológico», explicó.
Entre los síntomas más frecuentes por ingerir alimentos en mal estado mencionó diarrea, vómito y fiebre, por lo que recomendó acudir a valoración médica en caso de presentar alguno de estos padecimientos, a fin de recibir el tratamiento adecuado y evitar complicaciones. (OMAR SOTO)




