
Las declaraciones del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, durante la reunión extraordinaria con autoridades educativas estatales este lunes, generaron polémica luego de que afirmara que las escuelas no deben funcionar como espacios de resguardo infantil “por conveniencia del mercado”.
Al iniciar la sesión, Delgado sostuvo que el sistema educativo mexicano mantiene una estructura heredada de una “visión tecnocrática” vinculada a estándares de la OCDE, al referirse a los 185 a 200 días efectivos de clase establecidos en la Ley General de Educación.
El funcionario argumentó que existen países con sistemas educativos “de primer nivel”, como Francia y Bélgica, que operan con menos de 170 días de clases, y defendió que el modelo de la Nueva Escuela Mexicana debe enfocarse “en el aprendizaje en comunidad” y no únicamente en el cumplimiento de días en el calendario.
Uno de los puntos que más reacciones provocó fue cuando señaló que, tras la entrega de calificaciones, muchas escuelas atraviesan un periodo que consideró improductivo.
“Después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio. Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, solo por cumplir un conteo”, afirmó.
Mario Delgado también aseguró que mantener abiertos los planteles en ese periodo “desvirtúa la dignidad docente” y convierte a las escuelas “en una estancia forzada”, además de señalar que el sistema económico actual obliga a las familias a buscar espacios de cuidado para sus hijos mientras trabajan.
“La escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado”, declaró.
En su intervención, el titular de la SEP reconoció además que el cierre de escuelas impacta principalmente a las mujeres, ya que la carga de cuidados recae mayoritariamente en ellas. Sin embargo, insistió en que el descanso docente debe entenderse como “un derecho laboral y una necesidad pedagógica”.
Delgado justificó la discusión sobre posibles ajustes al calendario escolar argumentando que México enfrenta realidades climáticas y sociales distintas según cada región del país.
Mencionó temperaturas extremas en entidades como Sonora, así como condiciones de humedad en regiones del sureste y dificultades específicas en estados como Oaxaca y Tabasco, por lo que consideró que el país “no cabe en un solo calendario”.
El secretario explicó que la reunión extraordinaria se convocó luego de las reacciones surgidas tras acuerdos tomados el pasado 7 de mayo, relacionados con afectaciones climáticas y problemas de movilidad previstos por el Mundial de Futbol.
Asimismo, señaló que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió abrir un proceso de “reflexión y diálogo profundo” con autoridades educativas, padres de familia y docentes.
“Nos faltan voces en esta mesa: las de los padres, las madres de familia y el magisterio que vive realidades muy distintas según el territorio”, expresó.
Las declaraciones generaron debate en redes sociales y entre distintos sectores educativos, particularmente por sus referencias al papel de las escuelas en el cuidado infantil, la reducción de días efectivos de clase y la crítica directa al modelo educativo alineado con estándares internacionales. (UNIMEDIOS)




