
California, Estados Unidos.- Google Maps, además de tener un mapa mundial que ayuda a ubicarse, saber en dónde hay tráfico o conocer los horarios del transporte público, permite ver las calles (Street View) como si se estuviera caminando por el lugar. Cuando Google hace la captura visual de los sitios hay personas, a las cuales les difumina la cara por privacidad, sin embargo, ha llamado la atención que la tecnológica también lo está haciendo con los animales.
Aunque recientemente varios países han avanzado en leyes de protección animales como Italia y Brasil (entre los más recientes), sin embargo, resultó que es una medida que va más por el lado tecnológico que por la protección de los animales.
La razón de Google es que los contenidos Street View se crean a partir de un vídeo en 360°. En estos, para ahorrarse algo de trabajo manual, han aplicado algoritmos de Inteligencia Artificial que reconocen rostros y matrículas. Cuando son detectados, el software inmediatamente los difumina.
El problema: el algoritmo busca formas ovaladas con ojos. Y dado que la cara de una vaca, perro o gato se parece lo suficiente. El sistema no distingue si es humano o animal, solo ve “rostro = blur”.
Por eso se le llama “daño colateral” del modo de trabajo. Google mismo ha señalado que “aplicamos nuestros algoritmos para desenfocar automáticamente las caras” y a veces les toca a los animales.
De ese modo, el algoritmo de Google ha comenzado a difuminar los rostros de los animales sin más ni más. No tanto por su preocupación por que sean reconocidos, sino como acción colateral a su modo de trabajo.
En las redes han generado una gran cantidad de memes de vacas y perros con la cara pixelada en Instagram y Threads. La gente se burla con capturas de pantalla tipo “Gracias Google por proteger la privacidad de mi vaca”. Es básicamente un glitch que se hizo viral.
Recientemente una vaca se volvió famosa por salir en Street View cerca del río Can en Cambridge, Inglaterra. Un periodista de The Guardian la tuiteó: “Genial ver que Google se toma la privacidad de una vaca en serio”.
Así que no, tu perro no necesita anonimato. Solo que la IA de Google es medio literal y difumina todo lo que se parezca a una cara. (El Heraldo de Saltillo)




