
Washington DC, Estados Unidos.- La visita de Estado del rey Carlos III a Washington logró reducir las tensiones entre el Gobierno británico y la Administración de Donald Trump, aunque no eliminó todos los puntos de fricción.
Durante una ceremonia en la Casa Blanca, el monarca, acompañado por su esposa, pronunció un discurso ante el Congreso de Estados Unidos. En él, respondió con ironía a unas declaraciones previas de Donald Trump, quien había afirmado que, sin la intervención de Washington en la Segunda Guerra Mundial, los países europeos “hablarían alemán”.
“Señor presidente, usted comentó recientemente que, si no fuera por Estados Unidos, los europeos hablaríamos alemán. Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés”, señaló Carlos III.
Con esto aludía a la rivalidad entre Inglaterra y Francia por el control de Norteamérica durante los siglos XVII y XVIII. Ese conflicto culminó con la victoria británica en la Guerra de los Siete Años (1754–1763), tras la cual Francia perdió casi todas sus colonias en la región, incluida Canadá, y Gran Bretaña se consolidó como la principal potencia colonial.
Trump, quien ha expresado públicamente su admiración por la monarquía británica, tomó el comentario con humor y destacó que el rey consiguió una ovación bipartidista en el Congreso.
La reacción de Macron.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, se sumó a la broma. En un mensaje publicado este miércoles 29 de abril en X, escribió: “Eso habría estado bien”, en referencia a la idea de que en Estados Unidos se hablara francés.
Macron acompañó su publicación con el video del discurso de Carlos III durante la cena de Estado del martes en la Casa Blanca, donde el rey respondió a las palabras de Trump sobre la supuesta falta de gratitud europea hacia Estados Unidos. (EL Heraldo de Saltillo)
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— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) April 29, 2026




