jueves, marzo 5, 2026
Inicio BIENESTAR Y SALUD Aguas con los suplementos ‘milagro’

Aguas con los suplementos ‘milagro’

Foto de depositphotos.com

Ciudad de México.- Los deportistas siempre están buscando algo que les ayude con el dolor de rodilla, pero cualquier medicina debe ser recetada por un médico.

En vestidores, gimnasios y consultorios, la conversación se repite: ¿existe realmente una pastilla capaz de borrar el dolor de rodilla, regenerar el cartílago y devolver la movilidad perdida?

Desde influencers fitness hasta anuncios en televisión abierta, los suplementos “milagro” para las articulaciones se han convertido en protagonistas de una industria que promete soluciones rápidas y sin receta.

En México, el mercado encuentra terreno fértil. Las afecciones articulares degenerativas como la osteoartritis, según estudios epidemiológicos, afectan aproximadamente al 10.5% de la población adulta, con cifras que en la Ciudad de México superan el 12%.

Es un problema que crece con la edad y que impacta con mayor frecuencia a mujeres. En un país apasionado por el deporte, pero también con altos índices de sobrepeso, el dolor articular es una realidad cotidiana.

El doctor Carlos Suárez Ahedo, ortopedista especialista en cirugía de cadera y rodilla, lo resume con claridad: la alta prevalencia de estos padecimientos tiene consecuencias reales -dolor crónico, limitación funcional, menor calidad de vida e incluso mayor riesgo de hospitalización en casos moderados o severos-.

En ese contexto, cualquier promesa de alivio inmediato resulta tentadora.

Pero, ¿qué son realmente esos productos “milagro”?

La mayoría de dichos compuestos entran en la categoría de nutracéuticos: productos con supuestos beneficios fisiológicos que no están regulados con el mismo rigor que un medicamento convencional.

Colágeno hidrolizado, glucosamina, condroitina, metilsulfonilmetano y cúrcuma encabezan la lista de ingredientes más comercializados.

El colágeno, por ejemplo, se promociona como el “ladrillo” esencial del cartílago. Algunos estudios sugieren que podría ayudar a disminuir síntomas en casos de artrosis, pero la calidad de la evidencia es variable.

La glucosamina y la condroitina, populares desde hace décadas, han sido ampliamente estudiadas. ¿El resultado? Evidencia mixta. Algunas personas reportan alivio leve, pero las revisiones científicas coinciden en que no existe suficiente consistencia para considerarlas tratamientos definitivos.

Uno de los mayores problemas es la percepción de seguridad automática. “Si es natural, no hace daño”, suele pensarse. Sin embargo, en México y otros países se han detectado suplementos vendidos como naturales que contienen fármacos no declarados -incluso corticoides- para potenciar sus efectos.

El riesgo: efectos secundarios graves, interacción con otros medicamentos y retraso en el diagnóstico adecuado.

Para un deportista amateur que quiere volver a correr sin dolor, o para un jugador que arrastra molestias crónicas, la automedicación puede convertirse en un enemigo silencioso.

El doctor Suárez Ahedo insiste en que el abordaje del dolor articular debe ser integral:

Evaluación profesional. Un diagnóstico ortopédico completo es clave para identificar la causa real del dolor.

Ejercicio y fortalecimiento. La fisioterapia activa y los programas específicos para fortalecer músculos y mejorar la movilidad son pilares respaldados por evidencia científica.

Control de peso y estilo de vida. Reducir la carga sobre las articulaciones puede marcar una diferencia significativa.

Tratamientos validados. En ciertos casos, antiinflamatorios o infiltraciones indicadas por un especialista ofrecen mayor beneficio que suplementos sin respaldo sólido.

La salud articular no depende de una cápsula, sino de un enfoque integral que combine ciencia, disciplina y acompañamiento profesional. (AGENCIA REFORMA)