
Bajo el concepto de Restaurante Onix, el icónico lugar está abierto al público general
El histórico Casino de Saltillo, considerado por décadas uno de los espacios más exclusivos de la ciudad, abrió sus puertas al público en general bajo el concepto de Restaurante Onix, ofreciendo ahora un menú que incluye barbacoa, menudo, caldo de res y gorditas, los sábados y domingos.
Lo que durante años fue un recinto reservado únicamente para socios, hoy permite el acceso a cualquier ciudadano que desee ingresar como comensal, marcando un cambio significativo en la dinámica de uno de los edificios más emblemáticos del Centro Histórico de Saltillo.
De acuerdo con información publicada en la Gazeta del Archivo Municipal de Saltillo, el Casino fue inaugurado el 3 de marzo de 1874, consolidándose desde entonces como un punto de encuentro social y cultural de gran relevancia para la élite local.
Previo a esta apertura al público en general, el acceso estaba limitado a socios que cubrían una membresía anual cercana a los 50 mil pesos, lo que distinguió al recinto como un espacio exclusivo y de carácter privado. La admisión restringida y sus eventos sociales reforzaron durante décadas su imagen como uno de los clubes más selectos de la capital coahuilense.
Sin embargo, bajo el nuevo esquema del Restaurante Onix, el inmueble ha diversificado su oferta gastronómica y su público, ya que se encuentra abierto para meriendas de miércoles a sábados en un horario de 4 de la tarde a 12 de la medianoche, mientras que los sábados y domingos ofrece desayunos de 9 de la mañana a 12 del mediodía.
En este último horario, el menú adquiere un carácter más popular, similar al de una fonda o puesto carretero, con platillos típicos del norte del país como barbacoa, menudo, caldo de res y gorditas, lo que contrasta con la imagen tradicional de exclusividad que por años caracterizó al inmueble. (OMAR SOTO)





