
Con la participación de integrantes del Taller de Historia de Ramos Arizpe y personal de las bibliotecas públicas municipales, se llevó a cabo un encuentro literario dedicado a la novela Arráncame la vida, de la escritora mexicana Ángeles Mastretta, mediante una jornada que permitió analizar acontecimientos históricos de México a través de la literatura y el cine.
La actividad, organizada por la Biblioteca Pública Municipal “Elsa Hernández de las Fuentes” en coordinación con el Taller de Historia de Ramos Arizpe, tuvo como sede el Recinto Miguel Ramos Arizpe, donde se reunieron alrededor de 20 participantes interesados en conocer y reflexionar sobre los temas sociales, políticos y culturales que aborda esta obra ambientada en el México posrevolucionario.

Hayde Aguirre Gutiérrez, responsable de las Bibliotecas Públicas Municipales de Ramos Arizpe, destacó la importancia de promover actividades que permitan acercar a la población a la lectura mediante dinámicas participativas, particularmente aquellas que relacionan las obras literarias con acontecimientos que marcaron la historia del país.
“Lo que buscamos con estos encuentros es que la lectura no se quede solamente en las páginas de un libro, sino que podamos compartir opiniones, conocer diferentes perspectivas y comprender mejor nuestra historia. La literatura también nos permite reflexionar sobre la sociedad en la que vivimos y los cambios que se han presentado a lo largo del tiempo”, expresó.

Durante la jornada se realizaron lecturas de diversos fragmentos de la novela, complementadas con la proyección de escenas de su adaptación cinematográfica. Los asistentes intercambiaron opiniones sobre la condición de las mujeres durante las primeras décadas del siglo XX, las relaciones de poder y la búsqueda de independencia y libertad personal, aspectos centrales de la historia escrita por Mastretta.
Entre los participantes estuvieron el cronista de Ramos Arizpe, Ray de la Rosa, y el presidente del Taller de Historia de Ramos Arizpe, Alfonso Rábago, quienes acompañaron el intercambio de reflexiones junto con bibliotecarios municipales. La dinámica permitió enriquecer el análisis de la obra desde distintas perspectivas, además de fortalecer los vínculos entre quienes comparten el interés por la historia y la cultura.

“Queremos que nuestras bibliotecas sean espacios vivos, donde las personas encuentren mucho más que libros y puedan participar en actividades culturales que despierten su curiosidad. La colaboración con el Taller de Historia nos permite enriquecer estas experiencias y seguir fomentando el hábito de la lectura entre la comunidad”, señaló Aguirre Gutiérrez. (EDUARDO SERNA)





