
El brote de ébola en la República Democrática del Congo alcanza una octava provincia, Nord Ubangi, y suma 9552 infecciones confirmadas y más de 4600 muertes, con casi seis de cada diez fallecimientos fuera de los centros de salud. Nigeria confirma su primer caso, en una paciente procedente de Uganda, y se convierte en el quinto país afectado este año.
Ginebra, Suiza.- Mientras el mortífero brote de ébola alcanzaba una octava provincia de la República Democrática del Congo (RDC), los investigadores seguían este jueves todas las pistas para evaluar el riesgo de que la enfermedad se propague en Nigeria.
Las autoridades de Abuya confirmaron su primer caso de infección en una persona procedente de Uganda, que limita con las provincias más afectadas de la RDC.
“La fuente de exposición aún no se conoce y el historial de viaje de la paciente se está reconstruyendo ahora en términos de su movimiento desde Uganda hasta Nigeria”, declaró Patrick Otim, del programa de Respuesta a Emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una actualización en línea.
“Esto evoluciona rápidamente. A medida que obtengamos más información, intentaremos determinar dónde estuvo expuesta. Y entonces será en ese momento cuando podamos decir si se está produciendo algún tipo de transmisión”.
Nigeria es el quinto país este año, después de la RDC, Francia, Uganda y Kenia, en confirmar la presencia de la enfermedad por el virus del Ébola causada por el virus Bundibugyo.
El brote original de la RDC se declaró a mediados de mayo, donde ha causado más de 4600 muertes y un total de 9552 infecciones confirmadas. Alrededor de seis de cada diez de esas muertes han ocurrido fuera de los centros de salud, lo que indica la dificultad continuada de detener la transmisión comunitaria.
La última provincia de la RDC en confirmar infecciones es Nord Ubangi, que limita con la República Centroafricana, donde la violencia armada en curso sigue desplazando a miles de personas, lo que aumenta la dificultad de detener la transmisión.
Controles en Nairobi
Las autoridades kenianas han notificado un total de nueve casos de infección, incluida una muerte a principios de este mes, la de un ciudadano keniano que había estado trabajando en la RDC antes de volar de regreso a Nairobi vía Entebbe, Uganda.
Uganda registró previamente dos muertes y 20 casos confirmados de infección, antes de declarar oficialmente el fin de la amenaza del ébola a finales de agosto.
“Inmediatamente después [de la muerte de la paciente keniana], comenzamos el rastreo de contactos”, declaró Patrick Amoth, director general del Ministerio de Salud de Kenia, y añadió que se ha rastreado a 135 contactos del paciente fallecido “y hemos podido dar cuenta de ellos, al 100 %”.
Según las autoridades nigerianas, la paciente desarrolló síntomas el 7 de octubre y buscó atención en una clínica antes de ser hospitalizada 48 horas después. Está en marcha la secuenciación genética de la infección para confirmar que se trata de la misma enfermedad del ébola Bundibugyo que circula dentro de la RDC. Hasta la fecha se han identificado más de 40 contactos estrechos, según ha informado la OMS.
“Se han puesto en marcha todas las medidas de prevención y control de infecciones para tratar de garantizar que se limite el riesgo de amplificación de la transmisión dentro de los centros sanitarios”, declaró Otim, de la OMS. “El mensaje se está transmitiendo a todos los centros privados de [Abuya] y también a todos los demás centros sanitarios del país para que se intensifiquen las medidas”.
Investigación de vacunas en curso
Dentro de la RDC, además del trabajo esencial de rastreo de contactos, prosigue la investigación sobre la vacunación con la vacuna Ervebo, que fue diseñada originalmente para la enfermedad del ébola causada por el virus Zaire y es eficaz contra ella, para tratar de averiguar si proporciona protección contra el ébola Bundibugyo.
“Todavía no tenemos datos preliminares sobre si existe (…) suficiente protección cruzada entre la vacuna Ervebo, que es para la especie Zaire, y la especie Bundibugyo. En cuanto los tengamos, podremos compartir esa información”, declaró Otim a los periodistas.
Comunidades remotas, las más afectadas
En respuesta a las preguntas sobre la respuesta al ébola dentro de la RDC, la agencia sanitaria de la ONU destacó la transmisión continua de la infección y los informes de la semana pasada sobre 15 muertes al día en la comuna rural de Mangina, en el territorio de Beni, provincia de Kivu del Norte.
Tras negociar el acceso, un equipo de respuesta de emergencia de la OMS llegó allí hace dos semanas y comenzó a trabajar con las comunidades afectadas.
“Había mucha preocupación y resistencia comunitaria al principio para recibir ayuda; es una zona muy insegura”, declaró Anne Ancia, representante de la OMS en la RDC.
“El ébola no espera. Sigue el movimiento, explota las brechas y pone a prueba la fuerza de nuestros sistemas de salud”, declaró Mohamed Janabi, director regional de la OMS para África, y subrayó que el virus “ya no está confinado a un solo lugar, es una preocupación regional”.
Añadió: “Debemos llegar antes a la gente, acercar la atención segura y fortalecer la confianza antes de que el miedo se convierta en una barrera para la supervivencia. También sabemos que el éxito es posible donde la vigilancia es sólida, donde se encuentran y se siguen los contactos”. (ONU NOTICIAS)




