
EN LOS BRAZOS DE MORFEO
Quién sabe que habrá entendido GALIO VEGA ÁBREGO cuando, gracias a los buenos oficios de su amigo ALBERTO HURTADO, el gobierno de la 4t decidió nombrarlo como delegado de la PROFECO en Coahuila. Tal vez pensó que era un premio o una beca a su lealtad cuartroteista, porque desde su llegada al cargo es muy poco lo que se ha sabido de su trabajo, pero en cambio queda claro que lo que menos le interesa es defender los intereses de los consumidores.
Está por ejemplo el caso de los uniformes escolares, en el que una investigación de El Heraldo de Saltillo dejó al descubierto la evidente complicidad existente entre la mayoría de los colegios particulares que funcionan en la ciudad y las empresas que se dedican a fabricar los uniformes. En nuestro país, la ley señala que ninguna escuela particular puede obligar a los padres de familia a comprar útiles escolares o uniformes con un proveedor determinado, pero eso en Saltillo es letra muerta. Aquí cada colegio tiene un proveedor único de uniformes, y todos los estudiantes los tienen que comprar forzosamente ahí, lo cual permite a las empresas cobrar lo que les da su regalada gana. La investigación de El Heraldo reveló que un pantalón de vestir infantil cuesta entre 200 y 300 pesos en cualquier tienda, pero que en las fábricas de uniformes se venden hasta en 590 pesos. Igualmente, una playera tipo polo cuesta en las tiendas menos de 300 pesos, y en las tiendas de uniformes más de 500. Por alumno, un padre de familia se está gastando casi 8 mil pesos en algunos colegios, cuando pudiera ser menos de la mitad.
Evidentemente es un abuso por parte de las empresas que fabrican el uniforme, y uno todavía mayor por parte de los colegios que obligan a los padres de familia a comprarlos con el proveedor que ellos eligen. ¿Y la PROFECO? Bien, gracias. Mucha grilla y muy poca chamba.
LEY LUPUS
La diputada priista MARÍA DEL MAR TREVIÑO no quita el dedo del renglón en su objetivo de lograr que antes de que termine el año y con él la actual legislatura, Coahuila pueda tener aprobada la denominada “Ley Lupus”, cuya iniciativa presentó ella misma con el objetivo de que se garantice el diagnóstico oportuno de esa enfermedad, así como una adecuada atención y el establecimiento de mecanismos de protección laboral y social para los pacientes. La iniciativa está en comisiones, pero ahora que se reanude el periodo ordinario de sesiones a partir de la próxima semana, la expectativa es que regrese al pleno para ser votada y aprobada. Por lo pronto, este miércoles en el Recinto Legislativo “Miguel Ramos Arizpe” Marimar está organizando una reunión para pacientes de Lupus y sus familias, que incluye pláticas motivacionales y acompañamiento por parte de psicólogos especializados. Muchas personas se lo van a agradecer, porque lo que la diputada está haciendo es precisamente lo que se espera de nuestros legisladores: acciones específicas que se conviertan en leyes para mejorar la vida de los ciudadanos.
100% INSTITUCIONAL
Respecto al comentario publicado la víspera en este espacio, en el sentido de que JOSUÉ ELI GARZA CARRALES pudiera intentar el próximo año disputarle la rectoría a OCTAVIO PIMENTEL, el aludido nos escribió para asegurarnos que no es así, y que él es 100% institucional. Aclarado el punto.
PREPOTENTE Y ARROGANTE
Vaya circo el que armó este fin de semana el diputado FERNANDO RODRÍGUEZ, al ser detenido en un retén ubicado en el bulevar Colosios de Saltillo por presentar aliento alcohólico. Alterado y frenético —al estilo de su colega Attolini— y prepotente y arrogante cómo dicen que es, el dueño del ya extinto partido México Avante que recién perdió su registro en la pasada elección, se puso a transmitir en vivo mediante las redes sociales desde el momento en que fue detenido, asegurando que el aliento alcohólico que traía se debía a que momentos antes se había aplicado un shot de enjuague bucal.
Por protocolo, Rodríguez fue sometido a una prueba en la cual resultó que, en efecto, no había superado los límites permitidos para poder conducir un vehículo, pero aún así se puso a presumir que apenas iba a tomarse unos wiskis con sus amigos, burlándose de los elementos que lo detuvieron y que sin mayores problemas lo dejaron seguir su camino.
Hay que destacar que la gente de MIGUEL ÁNGEL GARZA FÉLIX en todo momento lo trató con respeto y profesionalismo, además de que se siguieron todos los protocolos establecidos para esos retenes, que la única finalidad que tienen es brindar seguridad y salvar vidas. Aún así, Rodríguez se comportó de forma grosera y prepotente, con una actitud que no debería de tener ningún funcionario público, aunque en su caso la diputación le va a alcanzar apenas para unas semanas, pero por lo visto en ese poco tiempo se subió a un ladrillo y se le pegaron las malas mañas de “TONY” FLORES, a quien está supliendo en el Congreso. Ni a cual de los dos irle.




