
La externalización de fronteras ha constituido a México en un espacio de contención migratoria, plantearon
Ciudad de México.- Causas como violencias, persecución política, cambio climático, discriminación y desigualdad estructural, así como búsqueda de oportunidades y protección por parte de millones de personas se suman hoy en día al fenómeno migratorio, razón por la cual se vuelve más complejo y exige soluciones integrales.
En ello coincidieron las y los académicos participantes en la 10ª Conferencia Regional de Trabajo Social y Movilidad Humana en las Américas, cuyo lema fue “Resonancias migrantes: respuestas regionales ante el impacto de las políticas migratorias”.
En el encuentro – realizado en la Universidad Dr. Andrés Bello en El Salvador, en modalidad híbrida-, la directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM, Carmen Casas Ratia, en su calidad de presidenta de la Red Nacional de Instituciones de Educación Superior en Trabajo Social (RENIESTS), dijo:
Esta Conferencia se ha consolidado, a lo largo de una década, en referente académico para el análisis crítico y construcción de propuestas frente a los desafíos de la movilidad de personas en el continente.
Además, permite fortalecer alianzas, generar conocimiento aplicado y promover respuestas colectivas que coloquen la dignidad humana en el centro de cualquier política migratoria, aseveró.
Transversalizar la movilidad
En las actividades se subrayó que migran con mayor frecuencia familias completas, mujeres, niñas, niños y adolescentes no acompañados, además de quienes enfrentan violencia por su identidad u orientación, lo que cuestiona los dispositivos institucionales diseñados históricamente para atender perfiles tradicionales.
Ante esta realidad, las resoluciones deben construirse de manera articulada entre academia, Estado y organismos internacionales, mediante redes de cooperación y políticas públicas.
El eje central del diálogo fue el papel ético y político de las ciencias sociales y del trabajo social en la atención a personas migrantes, particularmente en la defensa de las garantías fundamentales, la construcción de redes interinstitucionales de apoyo y la generación de conocimiento para el diseño de políticas públicas.
Las y los ponentes insistieron en que migrar no es un delito, sino un derecho, y que la investigación y la intervención profesional representan actos políticos orientados a la protección de las personas en condición de movilidad.
Puntualizaron que los países de la región enfrentan nuevas dinámicas migratorias: Canadá registró incremento significativo de personas migrantes en 2023 y 2024, lo que generó presiones en vivienda y servicios y políticas más restrictivas. Guatemala pasó de ser principalmente de origen y tránsito a constituirse también en destino y retorno, ante el aumento de deportaciones y de quienes no logran continuar su ruta al norte.
La externalización de fronteras ha constituido a México en un espacio de contención migratoria, con estancias prolongadas en ciudades fronterizas y mayores desafíos para garantizar derechos como salud, educación y protección. A su vez, Honduras enfrenta reconfiguración de flujos migratorios y aumento del retorno, con avances institucionales para la atención, aunque persisten retos en protección, asilo y generación de datos confiables.
La Conferencia fue coordinada por la ENTS, a través de la RENIESTS, en colaboración con más de 20 instituciones de educación superior y redes entre universidades y centros académicos de México, El Salvador, Guatemala, Honduras, Colombia, Argentina, Uruguay, Chile, Canadá y España. (UNAM)





