PREGONERO | ¿Pos qué hiciste Sixto?

¿Pos qué hiciste Sixto?

Sixto y Lucero eran dos veracruzanos que por algún motivo -quizá la falta de empleo y oportunidades en el sur del país- decidieron dejarlo todo en el puerto jarocho para avecindarse en Ramos Arizpe. La pareja procreó dos hijas.

Desconozco, todavía, la historia que al paso de los años se fue hilando entre Sixto y Lucero, pero hace 10 días, el pasado 5 de mayo, Sixto (presuntamente, porque tiene derecho a la presunción de inocencia) asesinó a Lucero en su recámara, en la casa en la que ambos vivían. Todo apunta a que presionó su tórax, provocándole traumatismo pulmonar, hasta llegar a un paro respiratorio.

Luego, el presunto feminicida se fue contra Sandra (amiga de Lucero y quien también vivía en la misma casa) causándole lesiones con un arma punzocortante, también en el tórax, dándole directamente en un pulmón y en el corazón, provocándole la muerte por taponamiento cardíaco.

Sixto huyó de inmediato tras haber cometido el atroz acto, agarró sus chivas y partió rumbo a Campeche, creyendo el jarocho que escondiéndose en lo más recóndito de la sierra podría escapar de la justicia.

El caso conmocionó no solo a Ramos Arizpe, sino a Coahuila. Porque jamás nos acostumbraremos a un asesinato (sean homicidios o feminicidios). Casos como estos irrumpen en la tranquilidad del estado y prenden la alarma sobre lo que pasa al interior de las casas, donde la mayoría de los feminicidios se han gestado.

El día que los cuerpos de Lucero y Sandra fueron encontrados, no fueron pocos los que, enardecidos por la efervescencia electorera, vieron en este caso una oportunidad para politizar y llevar agua a su molino.

Pero no es con discursos, promesas o edificios iluminados de morado como dejarán de presentarse los feminicidios en el estado y en el país.

Y es que las cifras serán siempre alarmantes (por más que el Gobierno Federal intente maquillarlas, la estadística no miente), los últimos años son en los que más se han presentado feminicidios en el país: en 2018 fueron 898 mujeres asesinadas; para 2019 sumaron 943; en 2020 fueron 946; en el 2021, el año con más feminicidios del que se tenga registro, fueron 981; mientras que en el 2022 sumaron 951. Solamente en los tres primeros meses del 2023 se contabilizaron 220 feminicidios, es decir, cada día más de dos mujeres fueron asesinadas.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta marzo Coahuila se encontraba en el penúltimo lugar de la tasa de feminicidios por cada 100 mil mujeres. Pues, se registraban solamente 0.12 feminicidios por cada 100 mil mujeres (en los primeros tres meses del año), mientras que en el país la tasa es de 0.33, y en estados como Colima y Oaxaca la tasa es de 0.91.

Con cifras actualizadas, de acuerdo a la Fiscalía General del Estado de Coahuila, suman 5 las mujeres que han sido víctimas de feminicidio en lo que va del año (incluyendo a Lucero y Sandra).

Ahora bien, si algo queda claro en Coahuila es que, como con Sixto, el que la hace, la paga. Aunque se esconda donde se esconda. En el 2022 fueron detenidos 37 personas acusadas de feminicidio, tres ya fueron sentenciados y otros 34 se encuentran imputados, a la espera de que el juez dicte sentencia.

Sixto fue encontrado en la sierra de Campeche, y aunque intentó huir nuevamente y agredió a los elementos que le mostraron la orden de aprehensión en su contra, fue trasladado a Coahuila vía aérea de inmediato.

Cuando el hombre descendió del avión en el que llegó al aeropuerto Plan de Guadalupe, para ser subido a una patrulla que ya lo esperaba, sólo agachó la mirada. Atiné a increparle ¿Tienes algo que decir Sixto?… no respondió. ¿Por qué lo hiciste Sixto?… nuevamente calló.

Pero, una vez que sea hallado culpable, el jarocho que ya duerme en el Penal de Saltillo, podría pasar hasta 80 años en las frías celdas, lo que, para mí y para muchos, sigue siendo poca cosa comparado con el infierno que hizo pasar a Sandra y Lucero, y a sus dos hijas.

Eulalio González “Piporro” relata en una de sus más conocidas canciones, la manera en la que se suscitó un feminicidio en Saltillo, en 1935. Hipólito (foráneo como Sixto), vino a un baile y al negarse Rosita Alvirez a bailar con él, sacó pistola y le dio tres tiros.

¿Pos qué hiciste Hipólito? Le preguntan en la cárcel… La maté, la maté

Autor

José Torres Anguiano
José Torres Anguiano
Reportero Multimedia. Periodista de barrio y contador de historias apasionantes.
Premio Nacional de Comunicación "José Pagés Llergo" 2017.
Premio Estatal de Periodismo 2015, 2016, 2017 y 2018.
Premio de Periodismo Cultural UAdeC 2016, 2018, 2021 y 2023.