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El Lupito Taddei de Durango

Cuando un ignorante, carente de conocimiento o preparación alcanza el poder, las consecuencias son predecibles, así sea a corto, mediano o largo plazos. Ejemplos en la historia mundial, en nuestro propio país y a nivel local, se dan por montones. Quizá el ejemplo más contundente en estos momentos, porque las secuelas están brotando y por lo que se puede apreciar seguirán surgiendo por un buen tiempo, es el de la ahora ex presidenta del INE, Guadalupe Taddei.

La pobreza intelectual y la soberbia que les da ostentar el poder, les lleva incluso a creer que podrán seguir cometiendo trapacerías indefinidamente, que nadie se va a dar cuenta y que no habrá consecuencias porque consideran que lo tienen controlado todo. Y sí, no pasa nada…hasta que pasa. Lo venimos viendo en las dos últimas semanas.

En Durango también hay un ‘Lupito Taddei’ y su séquito de cómplices -obligados o voluntarios-, y es nada más y nada menos que el gobernador diésel (porque dice él que gobierna Durango), Esteban Villegas Villarreal, quien desde que asumió el poder, actúa como un Virrey. Pero apenas superada la primera mitad de su mandato, ya tenía sumido al estado en una de las peores crisis de su historia, de estado derecho, seguridad, estabilidad política, atracción de inversiones, generación de empleos y sobre todo económica, porque no le rinde cuentas a nadie y nadie lo supervisa o audita, y ha alcanzado una deuda global que ya supera los 19 mil millones de pesos.

Aunque el gobernador ‘gigante’ asegura que su gobierno no atraviesa una crisis financiera, admite que mantiene un adeudo, solamente con proveedores, de mil millones de pesos, a quienes, si acaso, se les pagó hasta el primer año y medio de la administración, y de entonces a la fecha, se vienen arrastrando la falta de pagos. Los proveedores, que ya cumplieron con los productos o servicios prestados, siguen prestando sus servicios con la falsa promesa de la liquidación de sus adeudos, y los tratan como la fábula del burro y la zanahoria.

Con su estilo de cinismo y lleno de mentiras que le caracteriza, reconoce la deuda de mil millones de pesos a proveedores, pero asegura que lo resolverá en gran parte de aquí a diciembre (alguien le ha dicho que eso es en menos de un mes), pero si en casi tres años no ha podido ponerse al corriente, qué le hace creer y quién le va a creer que lo resolverá en un mes. Asegura que no se tiene previsto un nuevo crédito para el año entrante…hasta ahorita. Ninguna de las cosas son creíbles. Apuesto doble contra sencillo porque Villegas Villarreal ha hecho de la mentira y el embuste su estilo de vida.

Aterrados por el cinismo del ‘gigante’, la Coparmex de Durango emitió un posicionamiento respecto a la deuda de mil millones de pesos a proveedores, en el que manifiesta su preocupación por las empresas locales que siguen esperando el pago de bienes y servicios que ya fueron entregados y prestados a las dependencias gubernamentales.

Subraya que “detrás de cada factura pendiente hay una empresa que debe pagar nómina, cubrir impuestos, cumplir compromisos financieros y mantener sus operaciones. Son empresarios que hicieron su trabajo, cumplieron con los contratos establecidos y que hoy tienen que enfrentar las consecuencias de no recibir oportunamente los recursos que les corresponden” (y que son suyos, ya se los ganaron).

Exigen al gobierno –lo que va a ignorar el soberbio y déspota- transparentar el monto actualizado de sus adeudos con proveedores, informar cuánto tiempo llevan pendientes de pago y establecer un programa de regularización que contemple fechas, montos y criterios claros para liquidar los compromisos adquiridos. Les piden ingenuamente a las auditorías Superior del Estado y Superior de la Federación a cada una en el ámbito de su competencia, que vigilen el adecuado manejo de los recursos públicos, y su ejercicio y aplicación de los recursos y participaciones federales involucradas en la situación financiera del estado.

“Como sector empresarial, no podemos permanecer ajenos a una situación que compromete la estabilidad de los negocios locales y pone en riesgo la generación de empleos (…) Los proveedores merecen recibir el pago por su trabajo. Las empresas necesitan certidumbre para seguir generando empleos, y Durango necesita instituciones responsables al usare recursos públicos”, cierra el manifiesto del empresariado de Durango capital.

Mientras entre el silencio cómplice y la evasión de responsabilidades, entre dependencias del gobierno del estado se lanzan la bolita por un presunto faltante de 4 mil 600 pesos, y el descarte de una deuda en el área de Educación, que al parecer le ‘fabricaron’ desde Finanzas.

No, si Durango es un verdadero desmadre, y su Virrey ni los ve ni los oye, él está entretenido ofreciendo espectáculos con los caballos finos que vaya usted a saber con qué recursos se compraron y se mantienen (aunque en Durango ya todo mundo se lo imagina). Se siente el Joan Sebastian región 4, cambiando de un caballo a otro.

Pobre Durango.

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X= @JulianParraIba

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