martes, octubre 13, 2026
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COMPETENCIA Y COOPERACIÓN

Columna de El Colegio de Economistas de Coahuila, A.C.

Por: Ylsel Areli Gutiérrez Alonso 

Saltillo: una ciudad que crece al ritmo de su economía

La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI ofrece algo más que una fotografía demográfica de Saltillo. Sus resultados permiten observar cómo población, empleo, educación y movilidad se están relacionando con la transformación económica de la capital de Coahuila.

Con 976,477 habitantes, Saltillo concentra 28.7% de la población estatal y se mantiene como el municipio más poblado de Coahuila. Pero detrás de esa cifra hay un dato que merece mayor atención: la ciudad tiene una población relativamente joven. El promedio de edad es de 32.2 años y 33.7% de sus habitantes tiene entre 15 y 34 años. Esto representa una ventaja para una economía que necesita trabajadores, técnicos y profesionistas, pero también plantea una responsabilidad: generar suficientes oportunidades para una población que se encuentra en plena etapa de formación e incorporación al mercado laboral.

La educación es parte central de este reto. La encuesta muestra que 20.1% de la población reporta licenciatura como último grado aprobado, mientras que 27.2% señala secundaria y 13.1% bachillerato general. En conjunto, los estudios superiores representan alrededor de 22.8% del universo correspondiente. Para una ciudad cuya economía tiene una fuerte presencia manufacturera, contar con capital humano preparado es una condición cada vez más importante. La industria actual requiere operadores especializados, técnicos, personal de mantenimiento, administrativos y profesionistas capaces de responder a procesos productivos más complejos.

El mercado laboral confirma esta relación. En Saltillo se identificaron 451,248 personas ocupadas y 16,221 que declararon estar buscando empleo. Entre las principales ocupaciones aparecen ensambladores y montadores, conductores de transporte, empleados de ventas, mecánicos y técnicos de mantenimiento, además de comerciantes. No significa que todos estos trabajadores pertenezcan directamente a la industria automotriz, pero sí existe una coincidencia clara entre la estructura ocupacional de la ciudad y las necesidades de una economía industrial.

Otro elemento que llama la atención es la calidad del empleo. De quienes especificaron su posición dentro de la unidad productiva, 78.5% son empleados u obreros. Además, entre quienes están sujetos a cada indicador, más de ocho de cada diez reciben prestaciones como aguinaldo, vacaciones con goce de sueldo y servicio médico. Estos datos ayudan a entender por qué Saltillo mantiene una posición laboral relativamente favorable dentro del contexto nacional.

Pero quizá uno de los resultados más interesantes de la Intercensal está en la movilidad. Entre 2020 y 2025 llegaron a Saltillo 40,123 personas que cinco años antes residían fuera de Coahuila. Nuevo León, Chiapas, Veracruz y Zacatecas destacan entre los principales lugares de procedencia. Lo más revelador es el motivo del desplazamiento: 27.2% llegó para buscar empleo y 17.6% por aceptar un cambio u oferta laboral. En conjunto, 44.8% de estos movimientos recientes estuvo directamente relacionado con el mercado de trabajo.

Esta cifra dice mucho sobre el papel que desempeña Saltillo en la economía regional. Las personas se desplazan hacia donde existen oportunidades. La ciudad no solamente está creciendo porque concentra población; también está atrayendo trabajadores porque su estructura productiva genera empleos que rebasan la oferta disponible en su entorno inmediato.

Sin embargo, este crecimiento también implica desafíos. Una ciudad cercana al millón de habitantes necesita ampliar infraestructura, vivienda, movilidad, servicios públicos y educación al mismo ritmo que crece su población. De poco serviría atraer inversión si la expansión urbana termina elevando los costos de vivir y trabajar en Saltillo.

Los resultados de la Intercensal 2025 dejan, en mi opinión, una conclusión clara: Saltillo tiene una base demográfica y laboral que representa una ventaja competitiva, pero conservarla dependerá de cómo se gestione su crecimiento. La ciudad tiene población joven, capital humano y capacidad para atraer trabajadores. El siguiente paso es convertir esas fortalezas en mayor productividad, mejores empleos y una expansión urbana ordenada.

Más que contar cuántos habitantes tiene Saltillo, la Intercensal nos ayuda a entender qué tipo de ciudad estamos construyendo. Y esa discusión debería ocupar un lugar central en la agenda económica de los próximos años.