
La comunidad de la parroquia de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, de Ramos Arizpe, llevó a cabo un retiro espiritual dirigido a sus servidores, con el propósito de fortalecer su formación en la fe y recordar que la labor que realizan debe extenderse más allá de las actividades dentro del templo.
La jornada se desarrolló en las instalaciones del Seminario Mayor, en Saltillo, donde los participantes tuvieron un espacio dedicado a la reflexión, oración y convivencia. El programa contempló diversas actividades, una conferencia central y un momento de recogimiento durante la Hora Santa ante el Santísimo.

“Fue un encuentro que nos permitió recordar que servir en la parroquia también implica llevar nuestra fe a la vida cotidiana. Lo que aprendemos y compartimos dentro del templo debe reflejarse en nuestra familia, en el trabajo, en la escuela y con nuestros amigos, siempre procurando actuar con fraternidad y disposición hacia los demás”, expresó el párroco Guillermo Alvarado.
Durante el retiro se destacó la importancia de mantener una preparación constante entre quienes colaboran en los diferentes servicios parroquiales, no solamente para fortalecer las actividades de la comunidad religiosa, sino también para trasladar valores como la solidaridad, la hermandad y el acompañamiento hacia otros espacios de la sociedad.

“Estos retiros nos ayudan a encontrarnos nuevamente con el sentido de nuestra vocación y a comprender que cada servidor puede ser un instrumento para ayudar a otras personas. Tuvimos momentos de reflexión, oración y convivencia que nos permiten regresar a nuestras actividades con un compromiso renovado”, señaló el sacerdote.
El encuentro concluyó con una convivencia entre los asistentes, luego de una jornada en la que los servidores de la parroquia reforzaron los lazos de unidad y su compromiso de continuar participando activamente en la comunidad, llevando su vocación de servicio y fraternidad tanto dentro como fuera de la iglesia. (EDUARDO SERNA).








