
Monterrey, NL.- Debido al arancel de EU al tomate mexicano, el cultivo y producción de la antes hortaliza “estrella” en el país va en declive, pues a los agricultores ya no les conviene tanto y sembrarán este año sólo 38 mil hectáreas, 17% menos respecto al 2024, año previo a la entrada en vigor del gravamen, proyectó el Departamento de Agricultura de EU (USDA).
El resultado de la menor cosecha, advirtió el USDA, será que el tradicional “colchón” de volumen que suele quedar para el mercado nacional se reduzca y sus precios internos se disparen, como, de hecho, ya ocurre.
Junto con cultivos como aguacate, mango y berries, el tomate ha sido históricamente de los productos más destacados, tecnificados y modernos de México, al producirse en 31 de 32 entidades, incluyendo a Nuevo León, principalmente bajo esquemas de agricultura protegida, como los invernaderos.
Sin embargo, el año pasado, la producción de tomate en México cayó 12.2% anual, a 2.8 millones de toneladas, en medio del cobro antidumping desde julio y la sequía en estados productores clave, como Sinaloa, y la siembra bajó 8.0% anual, a 42 mil hectáreas, de acuerdo con un reporte de la Oficina del USDA en Guadalajara.
El 2026 dio otro golpe a la rentabilidad tomatera: el encarecimiento de los fertilizantes nitrogenados asociado al conflicto en Medio Oriente, problemática a la que las hortalizas son especialmente sensibles porque requieren ciclos rápidos de siembra, de 60 a 70 días, y con ello más químicos, como publicó Grupo REFORMA el 1 de abril.
Ante sus ahora bajos márgenes de ganancia, la siembra nacional de tomate caería otro 9.8% anual este año, mientras que la producción sería de apenas 2.6 millones de toneladas, una variación anual negativa del 9.2%, lo que se traduciría en precios al alza, según el USDA.
En el Mercado de Abastos Estrella el costo por una caja de 13 kilogramos de tomate saladette ya subió 115.2% anual, a un promedio de 531.58 pesos en mayo, indican cifras del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados.
“La producción de tomate de México para el 2026 se pronostica en una baja del 9% anual. Esto es resultado del arancel del 17% sobre las importaciones estadounidenses de tomates mexicanos, la reducción de los márgenes de ganancia para los productores y las condiciones climáticas”, apuntó Manuel Mandujano, analista del USDA.
“Se espera que esta reducción en la producción contribuya a una disminución del 9% anual en las exportaciones de tomate en el 2026. EU sigue siendo el principal mercado de exportación de México para los tomates, importando más del 90% de la oferta exportable de México”.
El miércoles, el Gobierno federal firmó un acuerdo con comercializadores a fin de favorecer su vinculación con los productores y la compra de cosechas a ¡precios justos”, sin distorsionar los precios al consumidor. (AGENCIA REFORMA)




