
Agradece obispo Hilario González generosidad de bienhechores para el funcionamiento del espacio que alberga a 25 religiosos
A través de una misa encabezada por el obispo de la Diócesis de Saltillo, monseñor Hilario González García, este jueves se celebró el 20 aniversario de la Casa del Sacerdote en Saltillo, espacio que se ha consolidado como un lugar de convivencia, bienestar y acompañamiento para integrantes del clero.
Durante la ceremonia, realizada en el inmueble ubicado sobre la Calzada Emilio Carranza, el obispo destacó la importancia de contar con un espacio digno para los sacerdotes, además de agradecer el respaldo de quienes han contribuido a mantener en funcionamiento este lugar durante dos décadas.
«Cumplimos 20 años en esta casa sacerdotal, yo llevo aquí cinco viviendo y queremos darle gracias a Dios por tener un espacio digno para vivir los sacerdotes, compartir la vida. Las tres ‘b’ de esta casa son las bendiciones que hemos recibido, el bienestar integral que estamos recibiendo los sacerdotes que habitamos esta casa y la gratitud a los benefactores que han hecho posible que esta casa se sostenga con la ayuda de muchas personas», mencionó monseñor Hilario.
El líder de la Iglesia católica en la Diócesis de Saltillo resaltó que gran parte del sostenimiento de la Casa del Sacerdote ha sido posible gracias a la solidaridad de la comunidad, tanto en el aspecto espiritual como material.
«Con su oración, principalmente, de ahí vienen las bendiciones, y benefactores que hacen el bien, personas que nos proveen los insumos, las comidas, nos ayudan al mantenimiento, la cuestión de la salud física, también los doctores que nos acompañan; yo me siento muy bendecido aquí, siento que me ayuda a vivir bien mi sacerdocio y me ayuda a ser benefactor, a hacer el bien a los demás», expresó.
En la Casa del Sacerdote habitan 25 religiosos pertenecientes a la Diócesis de Saltillo, aunque el espacio también recibe de manera temporal a sacerdotes y obispos visitantes provenientes de otras regiones.
«A veces unos vienen por temporadas, otros viven de manera permanente y a quienes se les hace más fácil y les ayuda más vivir aquí, son bienvenidos; a veces también vienen visitas de otras partes, sacerdotes, obispos», comentó. (OMAR SOTO)





