miércoles, mayo 20, 2026
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AMLO Y CLAUDIA

 Llegaron ambos a la presidencia con los votos del narco, la promesa ¡Primero los pobres! y la premisa No robar, No mentir, No traicionar.

Y ya instalados se dedicaron a destruir las instituciones, violar las reglas democráticas que durante años habíamos consensuado y vaciar las arcas públicas.

¿Primero los pobres?

No, primero los narcos.

Les construyen carreteras, despejan caminos, tapan sus crímenes y pactan para que armas y drogas circulen sin problema; entregan a sus enemigos, los escolta el Ejército y la Marina, la Guardia Nacional y la Policía los cuidan porque trabajan para ellos.

Y si alguien estorba le dan matarili…

Han ayudado a los ultrarricos a multiplicar sus fortunas como nunca en la historia de México y así lo denunció Oxfam en su documento del pasado febrero Oligarquía o Democracia, poniendo como ejemplo a Carlos Slim que aumentó su fortuna más de ocho veces, acumulando 107 mil 100 millones de dólares con un crecimiento de 273 dólares por segundo.

Y tienen a los pobres arrumbados.

Más de la mitad de los mexicanos no puede pagar la canasta básica, 18 millones 800 mil no comen lo suficiente; en Chiapas, Oaxaca y Guerrero, casi el 60 por ciento de los habitantes se levanta y acuesta con hambre; 38 millones y medio, viven por debajo de la línea de bienestar y 21 millones de mujeres debe cuidar familiares sin pago.

Los pobres pasan enfermos, porque el sistema de salud está colapsado; sus hijos no tienen completos los esquemas de vacunación; no hay médicos ni medicinas en los hospitales públicos, ir a privados es imposible por los altísimos costos.

Mal instruidos, por los pésimos planes educativos, libros de texto ideologizados y con errores, escuelas con aulas sin techo, baños sin agua, sin internet y hasta sin pizarrones.

Asustados, porque la violencia es tal que nadie está libre de ser asesinado y porque viven en casas precarias atestadas de personas y plagas, techadas con láminas que no impiden filtraciones de lluvia y frío; arrasadas por inundaciones o destruidas, porque les caen grúas y travesaños o se abren socavones.

Perdiendo tiempo en viajes interminables en autobuses desvencijados y Metro que no ha tenido en años, adecuado mantenimiento.

Y recibiendo migajas a cambio de sus votos, mientras se dilapidan millones del dinero de todos, en las inútiles y carísimas obras ordenadas por AMLO para más robar.

O estupideces como el Olinia, que Sheinbaum dice es coche eléctrico para competir con los chinos, pero no alcanza más de 50 kilómetros por hora y menos rodando por los baches que nos caracterizan.

Y en toneladas de pintura morada para ajolotizar la Ciudad de México para el Mundial.

¿No Mentir?

Mienten a diario, ocultan verdades y usan de distractores pleitos con países que eran amigos y ante los que ahora tenemos una pésima reputación.

Y con organizaciones como la ONU y la Comisión Internacional de Derechos Humanos, cuyos documentos sobre los cientos de miles de desaparecidos y la violencia que aqueja a las niñas han rechazado.

Alardean preocupación por los pueblos originarios, pero callan la terrible situación en la que viven desplazados y aterrados como muestra el informe del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana sobre los pueblos de Chilapa, la sierra Tarahumara o en la zona Wixárika.

¿No robar?

Las pruebas de corrupción de AMLO y para abajo, pasando por esposas, hermanos o hijos que gastan lo ajeno sin pudor, están documentadas en tribunales, videos y memes; y sobre todo, en el sentir de mexicanos y… estadounidenses.

Y cada día, salen más; esta semana conocimos desfalcos de funcionarios a usuarios de tarjetas del Bienestar y millonarios traspasos al yerno de la Gobernadora de Veracruz.

La ineptitud en el desempeño de los cargos es también robo y ha abundado tanto en la 4T, que nuestra economía va en picada.

Lo han afirmado calificadoras internacionales que tienen en números negativos a Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad y sus subsidiarias, pero para Sheinbaum “la calificadora se equivocó, vamos muy bien”.

Pemex es un barril sin fondo que nos ha costado más de 70 mil millones de dólares en apoyos gubernamentales de los últimos 6 años y ha causado explosiones y muertes de trabajadores, fugas de gas y chapopote.

Y en lugar de hacerle auditorias al inepto director Víctor Rodríguez que renunció esta semana, Sheinbaum le dio otro cargo; porque la consigna es que todos se tapen a todos.

¿No Traicionar?

Han traicionado sus promesas y se han traicionado entre ellos.

No es preciso mencionar los nombres que todos conocemos de quienes publican infidencias y delaciones sobre su “hermano y amigo” y los que huyen para entregarse y soltar la sopa de los agandalles y complicidades de superiores y amigos.

¡Y Sheinbaum se queja de que todo es una agresión gringa sobre nuestra soberanía!