
Con un grupo de investigación analizó la triple carga de la enfermedad, que hace referencia a males transmisibles, no transmisibles y lesiones
Ciudad de México.- Las transiciones epidemiológica, demográfica y nutricional que ha experimentado nuestra nación en las últimas décadas han impactado de manera directa en la salud de la población, explicó la coordinadora y profesora del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) de la Facultad de Medicina de la UNAM, Marcela Agudelo Botero.
En el seminario Determinantes Urbanas de la Salud y el Bienestar, organizado por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, argumentó:
“Estas transformaciones se vinculan con cambios en los perfiles de riesgo de la población, como el envejecimiento y la obesidad. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de los últimos años, alrededor de 37 por ciento de las personas de 20 años o más tiene obesidad”.
A decir de la experta, el país enfrenta retos de salud de manera paralela, que no son homogéneos, sino diferenciados por las condiciones sociales y territoriales; es aquí donde las políticas públicas y de atención deben tomar en cuenta estas situaciones.
De acuerdo con estudios del CIPPS, reconoció que en México -y en general en América Latina- no hay un reemplazo de enfermedades, sino una acumulación de riesgos a lo largo del ciclo de la vida que incrementa la presión en los sistemas de salud, además de las implicaciones a nivel individual y familiar.
La información presentada por la académica se basa en estimaciones del Global Burden of Disease (GBD), estudio de la carga de la enfermedad y factores de riesgo de carácter internacional y de acceso público que cuantifica de manera sistemática la magnitud de la pérdida de bienestar causada por afecciones, lesiones y factores de riego de distintas poblaciones; al mismo tiempo ofrece métricas e indicadores e integra múltiples fuentes de información.
Abarca de 1990 a 2023, incluye 204 países y territorios, y contiene cifras de más de 300 padecimientos y 80 factores de riego; además de desagregación por edad, sexo y territorio en 925 áreas geográficas.
“Los datos de la carga global de la enfermedad GBD tiene bondades, pero también limitaciones. No hay que perder de vista que son estimaciones a partir de datos estandarizados y comparables, pero que pueden estar sujetos a errores de medición, subregistro y variabilidad en la calidad de las fuentes”, precisó.
Para conocer lo que sucede en México, Marcela Agudelo y un grupo de investigación analizaron la triple carga del padecimiento, que hace referencia a males transmisibles, no transmisibles y lesiones.
Es un concepto utilizado en salud pública y epidemiológica para medir el impacto total que tienen los padecimientos, lesiones y factores de riesgo sobre la población, considerando la mortalidad y la morbilidad, refirió.
Marcela Agudelo participó con la ponencia “Inequidades territoriales en acceso y calidad de la atención a la salud en México: evidencia desde indicadores de desempeño y carga de la enfermedad”. (UNAM)





