
El presidente de esta organización en Coahuila, Francisco Javier Mancillas, hizo un llamado a los padres de familia y docentes a cerrar filas contra estas situaciones
Ante el incremento en México de falsas alarmas sobre presuntos actos violentos en escuelas, así como de enfrentamientos entre estudiantes, el presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) en Coahuila, Javier Mancillas González, llamó a padres de familia y docentes a reforzar la comunicación con niños y jóvenes, además de fortalecer la atención a la salud mental en los planteles educativos.
El representante de la UNPF en la entidad lamentó que este tipo de situaciones, que en su mayoría terminan siendo falsas alarmas realizadas presuntamente por los propios estudiantes, generen movilizaciones preventivas de corporaciones de seguridad y preocupación entre las comunidades escolares.
«Hemos lamentado mucho estos sucesos, que han sido falsas alarmas en la mayoría de los caso; lo que nos alerta es ir viendo la salud mental en la cuestión de los niños y los maestros para ir previniendo toda esta cuestión de los retos, otras cuestiones de violencia que se han dado derivadas de situaciones que no hemos venido cuidando dentro de los protocolos con las escuelas», expresó.
Mancillas González consideró fundamental que tanto padres de familia como personal docente mantengan una escucha activa hacia los menores y adolescentes para detectar cambios de conducta o señales de alerta relacionadas con violencia, ansiedad o problemas emocionales.
Asimismo, señaló que el acceso a contenidos digitales violentos y algunos videojuegos también pueden influir en la percepción de la realidad entre niñas, niños y adolescentes.
«En este tema ha influido mucho los medios digitales, los juegos de Roblox, que le dan a los niños una escenificación de la realidad que no lo es pero que los meten en un juego de la violencia y generan muchos actos psicológicos que debemos ir cuidando», comentó.
Agregó que las instituciones educativas deben fortalecer sus protocolos internos de prevención y actuación ante posibles situaciones de riesgo, incluso mediante acciones preventivas periódicas como la revisión mochila.
«Hay que poner protocolos propios de la institución educativa, nosotros pensamos que deberían hacerse inclusive algunas acciones esporádicas o de sorpresa para que podamos evitar un poco más estas situaciones», manifestó. (OMAR SOTO)




