
Este viernes, los ejemplares de oso negro Capi y Camila cumplen 15 años de su llegada a instalaciones del Museo del Desierto, tras ser rescatados de los incendios forestales registrados en el años 2011 en Maderas del Carmen y Serranías del Burro, al norte de Coahuila.
Al respecto, el encargado de fauna de esa institución museográfica, Fernando Toledo, señala que la historia de estos ejemplares es una historia de resiliencia y de cómo los esfuerzos entre el propio museo y las autoridades ambientales de los tres niveles de gobierno han apoyado en la recuperación de esos y muchos otros más ejemplares de la misma especie, de los cuales afortunadamente la mayoría han regresado a la vida silvestre.
Destacó que el oso negro americano es una especie que se encuentra en peligro de extinción en nuestro país a causa del crecimiento demográfico, la destrucción y fragmentación de su hábitat, por lo que en ese sentido, el Museo del Desierto trabajamos contribuye a la protección de esa especie y la rehabilitación de ejemplares que han sufrido lesiones graves por diversas causas.
“Los osos que están aquí hoy por hoy es por alguna lesión, recordemos también el caso de Mandy, una osa que recibió un impacto de arma de fuego y que perdió la mandíbula, la lengua, la base del paladar, y es un animal que hoy por hoy está muy bien, pero no podemos regresarlo a la vida libre porque no podrá volver a adaptarse a ese medio, son animales que se quedan como embajadores de lo crueles que podemos ser los seres humanos, pero también de la resiliencia que puede haber en la vida silvestre”, señaló.
También recordó el caso de “Encantado”, ejemplar que fue atropellado en la carretera, precisamente cerca del ejido La Encantada y que originalmente se reportó que había muerto en ese accidente.
“Cuando llegamos al lugar el ejemplar estaba vivo, muy lesionado, con una fractura muy fuerte, se le hicieron varias cirugías ortopédicas con clavos y anclajes y ese animal hoy por hoy está en la sierra, estuvo aquí por cinco o seis meses en recuperación y cuando lo vimos que ya estaba sano tanto física como conductualmente fue posible realizar la translocación para devolverlo a la vida silvestre, siempre en coordinación con autoridades ambientales tanto estatales como federales y municipales”
El experto destacó que los osos tienen que estar en la sierra y por ello es necesario y urgente cuidar ese ecosistema para poder seguir manteniendo esa especie en el hábitat natural donde habitan.
Cabe mencionar que en la celebración del viernes también se estará festejando a los ejemplares “Buñuelo”, “Samu” y el más pequeño de la manada “Bebé Leche”.
“Los que cumplen años son Capi y Camila, ejemplares que llegaron muy pequeños hace 15 años a raíz de los incendios en el 2011 y se han adaptado muy bien a vivir fuera de su hábitat, y que también están como embajadores, en ese sentido los esperamos el viernes que es cuando estaremos festejando a estos animales con los que ya se han encariñado mucho la gente de Saltillo y los visitantes que vienen al Museo en estas fechas”.
“Como cada año, ya es tradición el viernes de Semana Santa a las 12:00 del día el festejo de nuestros osos, coincide con el cumpleaños de algunos de los ejemplares que tenemos, pero más que nada es el festejo de los rescates que se han logrado durante todo este tiempo, en estos 15 años creemos que han sido más de 60 ejemplares de oso negro que han pasado por las instalaciones del Museo del Desierto, los cuales se han rehabilitado y que en su mayoría se han regresado a la vida silvestre, que es la finalidad”, puntualizó el encargado (ÁNGEL AGUILAR)




