
El espacio, conocido como El Ranchito Safari, exhibe varias especies de animales, entre ellos un león y un tigre, pero no cuenta con registro ni de la Secretaría de Medio Ambiente de Coahuila, ni de SEMARNAT
En Arteaga, Coahuila, opera el zoológico denominado “El Ranchito Safari”, ubicado en la colonia Nogalera, mismo que exhibe al público diversas especies de animales, entre los que se encuentran un león, un tigre y varios lobos.
Luego de que fueran enviadas a este medio imágenes que muestran las limitadas condiciones en las que se encuentran estas especies al interior del pequeño zoológico, se revisó con las autoridades competentes que existieran permisos para su operación, sin embargo, ni la Secretaría del Medio Ambiente de Coahuila (SMA), ni la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) del Gobierno Federal, han expedido permiso alguno.
De hecho, la SMA no otorgó el registro de zoológicos y unidades de manejo de vida silvestre a El Ranchito Safari, toda vez que no cumplió con las condiciones de seguridad exigidas por esa dependencia para albergar animales salvajes.
Cabe mencionar que para la expedición de dicho registro, que puede ser otorgado también por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno Federal (SEMARNAT), se debe acreditar en inicio la legal procedencia de las especies con que se cuenta, además de presentar también el correspondiente plan de manejo y personalidad jurídica, así como identificación del propietario o representante legal y documentos que avalen la propiedad del predio y de los animales, cumpliendo además las normas de trato digno y adecuado confinamiento.
Fuentes al interior de la Secretaría del Medio Ambiente de Coahuila, mencionaron que al incumplir el zoológico con esa última disposición, se determinó el no otorgamiento del registro.
El zoológico en mención se anuncia a través de redes sociales como un centro recreativo para las familias y público en general, mismo que cuenta también con áreas verdes además de diferentes especies de animales y que también puede ser rentado para la celebración de fiestas infantiles.
“El registro de un zoológico, por motivos de un convenio que existe con la Federación, se realiza ante la SMA. Anteriormente el rancho solicitó el registro que les fue negado por no cumplir condiciones de seguridad con el tigre. Sin embargo, a la fecha no se ha recibido una nueva solicitud”, mencionó la fuente.
“Aquí hay que destacar que el hecho de que no esté registrada esta unidad no implica un delito, no obstante que en el caso de los animales silvestres en cautiverio se requiere un documento que avale la legal procedencia y que señale que fueron adquiridos mediante un aprovechamiento autorizado por la Dirección General de Vida Silvestre de la SEMARNAT, aunque si se trata de espacios que se distribuyen en el estado de manera natural, pueden contar con un permiso expedido por la SMA”, agregó.

SEMARNAT TAMPOCO HA EXPEDIDO PERMISO PARA LA OPERACIÓN DEL ZOOLÓGICO
El Heraldo de Saltillo realizó una solicitud de información por medio de la Unidad de Transparencia de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) para conocer si ésta dependencia ha expedido un permiso de operación para El Ranchito Safari, misma que fue registrada en la Plataforma Nacional de Transparencia con el número de folio 340026700056926.
“Por medio de la presente, solicito conocer a detalle si existe o no algún permiso de operación para el Zoológico denominado «Ranchito Safari» ubicado en el municipio de Arteaga, Coahuila. Asimismo, que se me informe (en caso de que existe un permiso de operación) si se cuenta con el registro en forma y permiso correspondiente para el manejo de la vida silvestre de las especies animales que se exhiben en dicho recinto, entre las que se encuentran: tigre, león y lobos, entre otras especies.
También solicito saber si existe o ha existido alguna multa, apercibimiento o regla incumplida por este zoológico.
Asimismo, saber cuándo fue la última visita de revisión realizada al zoológico.”, señala la solicitud realizada por este medio.
En respuesta a esta solicitud, la Dirección General de Vida Silvestre (DGVS) notificó a la Unidad de Transparencia lo siguiente:
“Conforme a las atribuciones establecidas en el artículo 13 del Reglamento Interior de la SEMARNAT, se realizó una búsqueda exhaustiva de información en los archivos físicos y electrónicos que obran en los documentales de esta Unidad Administrativa. Como resultado, no se localizó información en relación a “…si existe o no algún permiso de operación para el Zoológico denominado «Ranchito Safari» ubicado en el municipio de Arteaga, Coahuila…”

NO SON LAS CONDICIONES ÓPTIMAS: EXPERTO
Un biólogo consultado por este medio señaló que es preocupante la forma en la que se mantienen en cautivero las especies dentro de El Ranchito Safari, pues está lejos de considerarse óptimo, particularmente en el caso de especies de alta exigencia como el león y el tigre.
“En términos generales, los animales parecen contar con condiciones básicas de supervivencia, como alimento, agua y refugio; sin embargo, eso no es suficiente bajo los estándares actuales de manejo en cautiverio. El bienestar animal moderno no solo evalúa la supervivencia, sino también la posibilidad de que cada especie exprese su comportamiento natural en un entorno adecuado”, indicó el especialista.
“En el caso de los caninos observados, con características loboides, el espacio resulta limitado y carente de estímulos. Son animales altamente activos que requieren amplias áreas para desplazarse y enriquecimiento ambiental constante. La falta de estos elementos puede derivar en estrés crónico y alteraciones conductuales”, agregó.
Sin embargo, para el biólogo el punto más crítico es la presencia de grandes felinos como el león y el tigre, pues estas especies demandan instalaciones especializadas, amplias y con alto nivel de enriquecimiento ambiental.
“Si se encuentran en espacios reducidos o con infraestructura básica, como las jaulas en las que están en este zoológico, esto representa una condición claramente inadecuada. En estos casos, es común observar estrés, conductas repetitivas y deterioro en su bienestar físico y psicológico”, señaló.
El experto dijo que es necesaria una revisión seria por parte de las autoridades correspondientes para asegurar que se cumplan las normas de bienestar animal y manejo de vida silvestre. (Ángel Aguilar | José Torres)




