
El congreso dispuso
Hace una semana en este mismo espacio, usted y yo conversamos y trajimos a colación aquella frase que en su momento acuñó Vicente Fox en su calidad de presidente de México, luego de que varias de las iniciativas que presentó le fueron ‘bateadas’ por el legislativo, y entonces fue cuando dijo aquello de que ‘el presidente propone y el congreso dispone’.
Luego a principios de esta semana, en una siguiente entrega mencionábamos lo que se preveía que iba a suceder, y que sucedió este miércoles cuando Morena y sus aliados no lograron la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, por lo que fue rechazada la propuesta de Reforma Electoral que había enviado la presidenta Claudia Sheinbaum.
La actitud asumida por un tipo tan colmilludo como Ricardo Monreal, el coordinador de los diputados morenistas el lunes pasado cuando dijo que ya veía muy difícil que los partidos aliados de Morena, el PT y el PVEM cambiaran de opinión, que ya no había esperanza de convencerlos para que ‘acompañaran’ a la iniciativa presidencial, fue un indicador que presagiaba lo que al final ocurrió, y dejó ver que, desde adentro del oficialismo, no se empujó como deberían haberlo hecho. Ya se veía de qué lado estaba mascando la iguana.
Ahora la presidenta y el propio Monreal dicen que van por el Plan B, es decir modificar leyes secundarias para lograr el propósito que buscan. Incluso Sheinbaum, dijo que insistió en llevar su propuesta al congreso aun cuando sabía que sería rechazada ¿En serio ya sabía que iba a ser rechazada? ¿Y si ya lo sabía para qué la presentaba, por qué no esperar un poco para redactar un documento más completo, más robusto, que les permitiera a sus aliados votarlo a favor?
El cuento ese de que ‘hay quienes no quieren disminuir sus privilegios’, ya empieza a quedar demasiado gastado ante ‘Juan Pueblo’, le apuestan a que
la inmediatez nos hace olvidar pronto muchas cosas, o dicho en otras palabras y como lo hemos comentado en varias ocasiones anteriores, los políticos mexicanos le apuestan a la cortedad de memoria de los mexicanos. Pero hay que tener memoria histórica.
Si de disminuir los privilegios se trata para que el recurso público se utilice para lo indispensable, como dijo la presidenta, y que la mayor parte se vaya a la gente, a las escuelas, hospitales, agua potable y bienestar ¿por qué no empiezan con quitarle los privilegios a los protegidos del oficialismo, que participaron en el fraude de Segalmex y en el del Huachicol Fiscal por mencionar sólo un par de botones? ¿Multiplicado por cuántas veces lo que supuestamente se ahorraría con la Reforma Electoral daría lo defraudado al erario con estos dos ejemplos mencionados?
Una verdad de a kilo es el hecho de que el morenismo ahora pretende quitar y eliminar la escalera que les permitió llegar a donde ahora están, para que nadie más que ellos pueda subir, por eso resultaba una insensatez pedirle los aliados votar por una reforma que les reduciría los espacios plurinominales, además de reducirles el presupuesto. Y es un contrasentido que el personaje elegido por la presidenta para encabezar esta reforma, Pablo Gómez, toda su vida se mantuvo a través de las candidaturas plurinominales que ahora pretende desaparecer.
Lo del ahorro de los recursos, es también un cuento chino muy gastado, y les doy una referencia cuando la discusión de la reforma allá por 2008 que se implementó a partir de la intermedia federal del 2009 cuando se decidió que ni partidos ni candidatos podrían contratar spoteo en las estaciones de radio y canales de televisión de todo el país, y a partir de ese momento, en año electoral el gobierno cedería parte de sus tiempos oficiales a partidos y a las autoridades electorales.
Al dejar de pagar a los medios concesionados por el gobierno –radio y televisión-, éste lograría ahorros millonarios, lo cual resultó ser una falacia, porque año con año ha seguido creciendo el presupuesto de los órganos electorales. Ahora tratan de vender el mismo cuento, pero con la cantaleta de siempre, de darle más dinero a la gente.
En calidad de mientras, apúntele la primera gran derrota de la presidenta, con todo y que diga que ya sabía que su iniciativa no iba a pasar. Al final ocurrió lo que nos anunciaba aquella frase premonitoria de Vicente Fox: la presidenta propuso, y el congreso dispuso.
Nada más, pero tampoco nada menos. Ya veremos que armas porta el ‘nuevo’ Plan B.
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X= @JulianParraIba




