
La creatividad que nació entre restiradores y libretas se transformó en un emprendimiento que hoy ofrece más de 30 productos personalizados, impulsado por el talento y la visión de dos hermanas
Para Mayela del Bosque, el diseño siempre formó parte de su vida. Desde muy pequeña tuvo contacto con el mundo creativo gracias a su padre, quien tenía una agencia de publicidad. En más de una ocasión la llevaba a su lugar de trabajo y la sentaba frente al restirador, permitiéndole observar cómo se desarrollaban los proyectos y cómo las ideas se transformaban en piezas visuales. Aquellos momentos despertaron en ella una curiosidad que con el tiempo se convertiría en vocación.
Conforme fue creciendo, esa inclinación creativa comenzó a reflejarse en pequeños detalles de su vida cotidiana, ya que disfrutaba intervenir sus propias libretas, diseñarlas, decorarlas y experimentar con diferentes formas de expresión visual, poco a poco fue confirmando que el diseño gráfico era el camino profesional que quería seguir.
Tras concluir la licenciatura en Diseño Gráfico, Mayela decidió continuar su preparación con un posgrado en Diseño y Producción Gráfica, y fue precisamente durante ese proceso académico cuando nació la idea que marcaría el inicio de su emprendimiento. Como proyecto final desarrolló una línea de libretas diseñadas por ella misma, producto que se convertiría en el punto de partida de su negocio.
Así surgió 10:AM Diseño, un proyecto que comenzó con la elaboración de libretas personalizadas y que con el tiempo fue creciendo gracias a la respuesta positiva de los clientes, y a medida que aumentaba la demanda, el negocio fue incorporando nuevos servicios y productos, hasta alcanzar hoy un catálogo que supera los 30 artículos personalizados.
El crecimiento del proyecto también dio paso a una nueva etapa con la integración de su hermana Lorena del Bosque al negocio, y juntas han logrado formar una mancuerna que combina talento, organización y visión creativa, fortaleciendo el desarrollo del negocio.
Para Mayela, iniciar no estuvo marcado por el miedo, sino por el entusiasmo de desarrollar una idea propia, y donde el verdadero reto ha sido mantener el negocio a flote y enfrentar los desafíos que surgen en el camino del emprendimiento. Asegura que nunca ha sentido que el hecho de ser mujer haya representado una barrera para desarrollar su proyecto o brindar sus servicios.
A lo largo de los años, el crecimiento de 10:AM Diseño también ha estado acompañado de una red de apoyo importante: los clientes, que en su mayoría han sido mujeres, que han confiado en su trabajo, así como el respaldo de la familia, han sido factores clave para consolidar el proyecto y permitir que continúe evolucionando.
Uno de los mayores logros para ambas hermanas ha sido encontrar un equilibrio entre el desarrollo profesional y la vida personal. Ese balance les ha permitido continuar creciendo como emprendedoras sin descuidar otros aspectos importantes de su vida.
Como muchos negocios, 10:AM Diseño también enfrentó momentos difíciles, especialmente durante la pandemia, cuando las condiciones económicas representaron un reto para numerosos emprendimientos. Sin embargo, la confianza en su proyecto y la pasión por lo que hacen les permitió mantenerse firmes y superar ese periodo.
Para Mayela y Lorena, emprender implica mucho más que iniciar un negocio: significa creer profundamente en una idea y trabajar con constancia para convertirla en realidad. Por ello, comparten un mensaje para quienes desean comenzar su propio proyecto: amar lo que se hace es fundamental para sostener el camino, especialmente en los momentos complicados.
Recordar siempre por qué comenzó la idea, mantener la pasión por el trabajo y confiar en las propias capacidades son, para ellas, elementos esenciales para seguir adelante, que aunque no todos los días son fáciles, cuando el trabajo nace de algo que realmente te apasiona, cada desafío se convierte en una oportunidad para seguir creando.
La historia de Mayela y Lorena del Bosque refleja cómo la creatividad, el trabajo en equipo y la perseverancia pueden transformar una idea en un proyecto sólido. Su experiencia demuestra que el emprendimiento también es un espacio donde las mujeres continúan abriendo camino, aportando talento, sensibilidad y nuevas formas de construir oportunidades. (MARIANA FALCÓN)




