
Desde la gerencia de Nutec Fibratec Planta 3, demuestra que la preparación, la confianza y la perseverancia pueden abrir camino para las mujeres en el sector industrial
Abrirse camino en el sector industrial no ha sido una tarea sencilla para muchas mujeres, pues en un entorno donde históricamente han predominado los hombres, asumir puestos de liderazgo implica preparación, confianza y determinación. Para Paola Valdés Robles, Gerente de Planta de Nutec Fibratec Planta 3, ese camino ha sido una combinación de aprendizaje constante, perseverancia y equilibrio entre su vida profesional y personal.
Desde muy joven, Paola tuvo claro el rumbo que quería seguir, quien inspirada por su padre, comenzó a interesarse por las ciencias exactas todo apuntando hacia la ingeniería. Con el respaldo de sus padres, quienes nunca cuestionaron sus capacidades por ser mujer, encontró la confianza para seguir ese camino.
Durante su etapa universitaria, la presencia femenina era mínima, en un salón donde cerca del 95 por ciento de los estudiantes eran hombres, la experiencia representó un proceso de aprendizaje constante. Aquello también significó enfrentar un ambiente altamente competitivo, especialmente al momento de realizar prácticas profesionales o integrarse al ámbito laboral.
Con el tiempo comprendió que la competencia no debía basarse en comparaciones entre hombres y mujeres, sino en el conocimiento, la preparación y la actitud de cada persona. Para Paola, hombres y mujeres no compiten en desventaja, sino que se complementan dentro de los equipos de trabajo. Mientras que en ciertas tareas la fuerza física puede ser una ventaja para algunos, las habilidades de análisis, atención al detalle y organización también representan fortalezas importantes que muchas mujeres aportan al ámbito laboral.
Uno de los momentos más significativos en su carrera llegó cuando recibió la propuesta para asumir la gerencia de la planta, al principio la idea parecía difícil de creer, pero con el tiempo comprendió que el primer paso era confiar en sus propias capacidades, pues para ella, el liderazgo comienza con la seguridad personal y con la convicción de que es posible enfrentar nuevos retos.
Hoy, desde su posición, también busca transmitir ese mensaje a quienes forman parte de su equipo de trabajo, ya que considera que la confianza y el compromiso son elementos fundamentales para lograr resultados y superar los desafíos que se presentan en cualquier organización, procurando mantener un estilo de gestión cercano y empático, generar un ambiente de respeto y colaboración.
Además de su rol profesional, Paola también es madre, lo que implica encontrar un equilibrio entre las distintas responsabilidades de su vida, que para lograrlo, reconoce que dos factores han sido fundamentales: la confianza en sí misma y el trabajo personal para fortalecer su liderazgo. A ello se suma una red de apoyo que le permite organizar su tiempo y cumplir con cada una de sus responsabilidades.

Sin embargo, también es consciente de que muchas mujeres no cuentan con ese respaldo, especialmente madres solteras o estudiantes que enfrentan mayores desafíos. Por ello, dentro de la empresa ha impulsado una cultura de puertas abiertas, donde las personas puedan acercarse, expresar sus necesidades y buscar alternativas que les permitan continuar con su desarrollo laboral.
Paola considera que la presencia de mujeres en puestos de liderazgo dentro de las empresas aporta una visión más humana al entorno laboral, donde además de los resultados también se toman en cuenta las realidades y necesidades de quienes integran los equipos de trabajo.
Aunque reconoce que la sociedad aún conserva rasgos machistas, también observa avances importantes gracias al trabajo de muchas mujeres que han abierto camino en distintos ámbitos. Para ella, cada generación tiene la responsabilidad de continuar construyendo oportunidades para las que vienen detrás.
Como madre, uno de sus mayores deseos es que su hija crezca en una sociedad donde pueda aspirar a cualquier meta sin limitaciones. Cree firmemente que las mujeres pueden alcanzar cualquier posición si cuentan con preparación, disciplina y determinación.
Por ello, su mensaje para las nuevas generaciones es claro: estudiar, capacitarse y mantenerse en constante aprendizaje, aprovechar cada oportunidad de formación, desde cursos hasta especializaciones, puede marcar la diferencia en un entorno laboral competitivo.
La historia de Paola Valdés Robles refleja cómo la preparación, la confianza en uno mismo y el trabajo constante pueden abrir camino incluso en sectores donde tradicionalmente la presencia femenina ha sido menor. Su experiencia demuestra que cuando el conocimiento y la actitud se convierten en herramientas de crecimiento, hombres y mujeres pueden construir juntos espacios laborales más equilibrados y colaborativos. (MARIANA FALCÓN)




