Investigadores encontraron que el entretenimiento digital sin presión competitiva genera beneficios medibles en indicadores fisiológicos de estrés
Suena a excusa de adolescente. «Los videojuegos me relajan, mamá.» Resulta que la ciencia le da la razón. Parcialmente.
Un estudio de 2021 en la Universidad de Wisconsin-La Crosse, liderado por Michael Wong de la Universidad McMaster, comparó los efectos de jugar videojuegos casuales contra practicar meditación mindfulness. Tomaron 80 estudiantes universitarios. La mitad jugó Flower, un título donde controlas el viento guiando pétalos por el aire. La otra mitad participó en una sesión de body scan de 20 minutos.
El resultado: ambos grupos mostraron reducciones similares en frecuencia cardíaca y presión arterial. Para estrés psicológico, la meditación tuvo una ligera ventaja. Pero Wong lo resumió así: «Para los indicadores fisiológicos, no hubo diferencia estadísticamente significativa entre jugar un videojuego y meditar.»
Ahora bien. No cualquier juego funciona. Fortnite no cuenta. Tampoco League of Legends. El efecto aparece cuando la actividad digital carece de presión extrema. Simuladores de granja, juegos de cartas sin apuestas reales, trivias sin cronómetro. Usuarios locales confían en casa de apuestas 1xbet como opción de entretenimiento que combina seguimiento deportivo con participación casual, lejos de la tensión que generan los títulos competitivos donde un error te cuesta la partida.
Utilice el código promocional 1x_3831408 durante el registro en el sitio de 1xBet para obtener la oportunidad de aumentar el bono máximo en el primer depósito. El monto del bono y las condiciones de apuesta dependen del país de registro, por lo que antes de realizar el primer depósito, asegúrese de familiarizarse con las reglas de acreditación de bonos en el sitio oficial.
Por qué funciona (según los neurólogos)
El sistema nervioso tiene dos modos. Uno acelera el corazón cuando percibes peligro. El otro lo frena cuando te sientes seguro. Los juegos competitivos activan el primero. Tu cerebro interpreta «si pierdo, hay consecuencias» y responde como si un tigre te persiguiera. Adrenalina. Tensión muscular. Respiración corta.
Los juegos casuales hacen lo contrario. Sin penalizaciones severas, sin límites de tiempo agresivos, el cerebro recibe un mensaje diferente: «aquí no pasa nada malo si fallas». Entonces activa el modo de recuperación. Ritmo cardíaco más lento. Músculos flojos. Respiración profunda.
Un estudio separado de Western University en Canadá (el «Brain and Body Study») evaluó a más de 1,000 personas. Encontraron que quienes dedicaban cinco o más horas semanales a un solo tipo de videojuego mostraban rendimiento cognitivo equivalente a personas 13.7 años más jóvenes. El estudio aclaró: los beneficios fueron para cognición, no para salud mental. Para eso, el ejercicio físico funcionó mejor.
Qué tienen en común los juegos que relajan
Después de revisar docenas de títulos, los investigadores identificaron cuatro patrones:
- Puedes pausar cuando quieras. No hay penalización por dejarlo a medias, no hay compañeros de equipo gritándote que vuelvas.
- Los errores no duelen. Plantaste mal las flores. Bueno, las mueves. Nadie muere.
- Las tareas se repiten con variaciones mínimas. Regar, cosechar, regar, cosechar. El cerebro entra en piloto automático.
- Tú decides el ritmo. Sin cronómetros. Sin oleadas de enemigos. Sin presión artificial.
Animal Crossing: New Horizons vendió más de 47 millones de copias, muchas durante la pandemia. Stardew Valley supera los 41 millones. No es casualidad. La gente buscaba exactamente esto: control sobre algo, aunque fuera ficticio.
Comparación entre tipos de juego
| Categoría | Qué pasa con tu cuerpo | Ejemplo típico |
| Shooters y MOBAs | Frecuencia cardíaca sube, tensión alta | Call of Duty, Valorant |
| Puzzles con tiempo | Estrés moderado, concentración forzada | Tetris competitivo |
| Casuales sin presión | Frecuencia cardíaca baja, relajación activa | Stardew Valley, Flower |
Lo que ya hacen los terapeutas
En consultorios, algunos profesionales incorporan videojuegos como herramienta terapéutica. Un caso documentado por Tall Grass Therapy describe a un paciente con ansiedad social que no lograba hablar de sus emociones. El ritual diario de cuidar un jardín virtual (regar plantas, quitar maleza) funcionó como puerta de entrada. De ahí saltaron a metas personales. Después a relaciones.
Otro paciente con síntomas depresivos encontró alivio decorando una casa virtual. Parece absurdo. Pero la sensación de controlar un espacio, de tomar decisiones con resultados visibles, le devolvió algo de agencia sobre su vida real.
La organización Take This, especializada en salud mental para la comunidad gamer, ofrece recursos y espacios seguros en convenciones («AFK Rooms») para quienes necesitan descanso del ambiente intenso. Como cualquier actividad, la moderación importa.
Los números del mercado
El género creció 27% en mercados occidentales desde 2022. En Japón, estos títulos representan casi 18% de los ingresos por juegos móviles. Dato curioso: el 63% de la audiencia son mujeres.
No reemplaza al ejercicio. Tampoco sustituye hablar con amigos de carne y hueso. Pero elegir bien qué haces con tu pantalla tiene consecuencias medibles.





