La Fundación Nobel y el Comité Noruego del Nobel aclararon este domingo que el Premio Nobel de la Paz no puede ser transferido ni siquiera de forma simbólica, aunque el galardón físico —como la medalla o el diploma— cambie de propietario.
El organismo señaló que el título de laureado permanece siempre con la persona u organización originalmente reconocida, y que ni la medalla, ni el diploma, ni el dinero asociado al premio alteran esa condición.
Esta aclaración se produce después de que la líder opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, entregó su medalla al expresidente de Estados Unidos Donald Trump durante un encuentro en la Casa Blanca la semana pasada. El gesto fue enmarcado por Machado como un reconocimiento al papel de Trump en parte de la situación política en Venezuela, aunque generó polémica por su valor simbólico.
En un comunicado oficial, la Fundación recordó que, según los estatutos y la voluntad de Alfred Nobel, una vez que se anuncia el premio no puede ser revocado, compartido ni reasignado a otra persona. Aunque los ganadores son libres de conservar, regalar, vender o donar los objetos materiales que acompañan al galardón, la distinción oficial y el registro histórico como laureado siguen ligados únicamente al premiado original.
Históricamente, otros ganadores han dispuesto de sus medallas o diplomas de distintas maneras: Kofi Annan fue donado por su familia a la ONU en Ginebra, Dmitry Muratov vendió la suya para recaudar fondos que beneficiaron a niños refugiados, y hay casos en que las medallas han sido cedidas a museos o instituciones. Sin embargo, en ninguno de esos casos el título de Nobel cambió de titular.
Tras el gesto de Machado, Trump calificó el encuentro en su red social como un “gran honor” y agradeció a la dirigente venezolana, aunque no obtuvo ningún reconocimiento oficial del galardón por parte de la Fundación Nobel. (Agencias)





