El presidente de la Asociación de Fruticultores de Arteaga, Jaime Alejandro Garza Carrales, previó cese de actividad agrícola entre pequeños productores
Tras la promulgación de la nueva Ley General de Aguas y la reforma a la Ley de Aguas Nacionales, realizadas en diciembre de 2025 por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, productores agrícolas de México iniciaron el 2026 en un escenario de incertidumbre.
Así lo advirtió Jaime Alejandro Garza Carrales, presidente de la Asociación de Fruticultores de Arteaga, quien señaló que las nuevas disposiciones federales podrían derivar en la suspensión de actividades, especialmente entre los pequeños agricultores.
El representante frutícola explicó que los requisitos administrativos contemplados en la reforma complican la operación para quienes dependen de los trámites ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y de la cuota energética otorgada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para el uso de pozos agrícolas.
“Se inicia con mucha incertidumbre por el tema de las reformas al agua; nos afecta a nivel de la cuota energética que nos otorgan en Comisión Federal de Electricidad. Hay personas que ya no van a poder realizar dichos trámites ante Conagua, de acuerdo con la Ley de Aguas, entonces ahí creo que muchos van a perder sus cuotas energéticas y sin esas esto está muerto”, señaló.
Garza Carrales añadió que, además del tema administrativo, el sector enfrenta dudas sobre el comportamiento del mercado en 2026, luego de un año complicado tanto en producción como en precios.
“También con la incertidumbre de saber si va a repuntar el tema del comercio de la misma fruta, porque el año anterior nos pegó tanto en producción como en los precios; no bajamos los brazos pero estamos con mucha incertidumbre”, expresó.
El entrevistado por El Heraldo de Saltillo destacó que el riesgo para productores pequeños es aún mayor, debido a que la nueva normativa exige completar procesos que no siempre dependen del agricultor, sino de las propias instituciones gubernamentales.
“Por decir, yo te vendo con todo y los derechos de agua a tu nombre y luego la Sagarpa, para acceder a la cuota energética, te exige que tengas todo a nombre de una persona; entonces si no tengo el título a mi nombre no me dan la cuota. Es una serie de procesos y con un solo requisito que no tenga, ya no te lo dan; muchas veces no depende de uno, sino de las instituciones como Conagua. A ciencia cierta no sabemos cómo va a operar Conagua con esta Ley”, explicó. (OMAR SOTO)





