
La casa en orden
En la segunda etapa como presidente municipal de Torreón, Miguel Ángel Riquelme tiene muy bien definidas las líneas que marcarán su administración, y la principal es poner en orden la casa en todos los aspectos, para que el municipio siente las bases para un crecimiento más coordinado en todos los aspectos.
Sin que sea —como lo ha mencionado en más de una ocasión— una cacería de brujas, ha venido realizando una serie de movimientos en las titularidades de distintas dependencias, siempre con la finalidad de mejorar los servicios que se ofrecen a la ciudadanía, a la que la que la indicación es escuchar, atender, y solucionar en la medida de lo posible los problemas que afectan a su comunidad, colonia, barrio o sector.
Para que la imagen de la ciudad mejore y deje de tener apariencia de rancho grande, inició paulatinamente en el primero y segundo cuadros de la ciudad, pero ya se ha ampliado a todo el municipio, la disposición de retirar de la vía pública los vehículos chatarra que invadían igual banquetas que arroyo vehicular, además de ‘afear’ el entorno urbano.
El anuncio de revisar a fondo las construcciones que se ejecutan en la ciudad es un paso importante para meter en orden a quienes realizan algún tipo de construcción o reparaciones de sus propiedades, que con mucha frecuencia invaden también banquetas y parte del arroyo vehicular con los materiales que utilizan para sus obras, y el escombro que desechan luego de realizados los trabajos.
Una buena cantidad de quienes realizan nuevas construcciones o mejorar a sus propiedades, solían hacerlo sin los permisos correspondientes, violando las disposiciones de urbanismo para que estos trabajos se realicen con orden, sin provocar molestias y hasta provocando accidentes a los ciudadanos que caminan sobre las calles, y en muchas ocasiones se ven obligados a caminar sobre la carretera, con los riesgos que eso implica.
Otro punto en el que se ha puesto atención es justamente en la construcción de nuevos fraccionamientos. Históricamente, la mayoría de los fraccionadores omitían muchas de las disposiciones que deben ser obligatorias: entregar al municipio los espacios para que el sector cuente entre otras más con áreas verdes —que casi siempre contaban a los camellones, lo que se incorrecto—, pero además incumplían con muchas partes de los reglamentos.
Al no garantizarlos, solían realizar las ventas y al poco tiempo los habitantes empezaban a tener problemas de recolección de basura, de alumbrado, de suministro de agua potable y servicio de drenaje sanitario, porque los fraccionamientos ya habitados, no eran entregados al municipio, y es a éste al que los ciudadanos dirigen sus reclamos y exigencias.
Ahora, no se está aprobando ningún permiso para fraccionadores si no se garantiza que esté conectado a la red de agua potable (y que el sector cuente con el abastecimiento necesario de acuerdo a sus necesidades para evitar problemas al corto, mediano y largo plazos), que el drenaje sanitario esté conectado a la red municipal para evitar los muy tempranos problemas de brotes y acumulación de aguas negras, que haya un tendido de energía para poder garantizar el alumbrado público, y que esté garantizado el servicio de recolección de basura.
Con todos los requisitos cumplidos, se pueden ofrecer todos los servicios públicos municipales, pero cuando los constructores no entregan los fraccionamientos al municipio, los problemas y complicaciones, empiezan a brotar muy pronto.
Hay medidas que no suelen ser muy agradables, como la disposición de enviar al buró de crédito de los deudores del impuesto predial. No se trata de que si alguien se atrasa en este año lo vayan a mandar al buró, sino de atraer a quienes por años han incumplido en el pago de sus contribuciones, pero a las que se les ofrecerán facilidades y promociones para ponerse al corriente.
En su conjunto, todas estas medidas dispuestas por la administración de Riquelme Solís, tienen la finalidad de poner orden en la casa, que la imagen de la ciudad y los ordenamientos en cada una de las distintas áreas, permitan sentar las bases para que, en el futuro, Torreón pueda mantener un crecimiento limpio y ordenado, que le permita mejorar su imagen urbana en todos los sectores de la ciudad.
Con estado de derecho, y el énfasis puesto en la seguridad pública, en la pavimentación y bacheo, en el suministro de agua potable, y mejora del servicio del drenaje sanitario, podrán convertir a Torreón, en una ciudad atractiva no solo para los inversores, sino para turistas porque nuestro municipio está convertido ya en un polo turístico atractivo para visitantes de otros estados, y países.
Todo esto se puede lograr metiendo y conservando el orden en la casa.
X= @JulianParraIba




