miércoles, octubre 21, 2026
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CON-CIENCIA Y SIN CORBATA

El futuro de Saltillo también se construye afuera

Pocas cosas disfruto tanto como pasar tiempo con mi abuelo, Daniel Entre pláticas, risas y debates, me ha transmitido una convicción que explica mucho de lo que escribo: a la sociedad hay que regresarle un poquito de lo mucho que nos ha dado. Hoy tengo el privilegio de acompañarlo en la Comisión de Medio Ambiente del Comité Internacional de Ciudades Hermanas de Saltillo A.C.

Imaginen lo que puede pasar cuando una ciudad pone sus relaciones internacionales a trabajar para su gente: estudiantes que acceden a nuevas experiencias, empresas que encuentran aliados y conocimientos que llegan a quienes pueden aplicarlos.

Esa es la intención de esta asociación de ciudadanos: conectar a Saltillo con otras ciudades de México y del mundo para impulsar intercambios educativos, culturales, deportivos, comerciales y tecnológicos. Al reunir a autoridades, instituciones y sociedad civil, podemos acercar a quienes tienen una necesidad con quienes tienen experiencia para atenderla. Esa capacidad de conectar puede valer muchísimo para nuestra ciudad.

Aquí merece un reconocimiento especial nuestra presidenta, Lucila Ruiz Múzquiz. Su proactividad vale la pena presumirse: está impulsando una etapa que busca darle mayor estructura a la asociación, estrechar vínculos con la industria y gestionar recursos para sostener proyectos. Me emociona mucho esa ambición de construir una organización con capacidad de actuar y comunicar sus resultados. La señora Lucila está poniendo empuje donde hace falta: en organizar la voluntad de participar.

Para Saltillo y Coahuila, el potencial vale la pena tomarse en serio. Los vínculos que construyamos pueden acercar conocimiento a nuestras instituciones, abrir oportunidades para los jóvenes y dar mayor proyección a lo que hacemos aquí. La capital tiene una oportunidad de generar experiencias útiles para el desarrollo del estado.

En medio ambiente, esa cooperación toca lo más elemental de nuestra vida diaria.mEl agua disponible y la calidad del aire influyen en cómo vivimos y en las posibilidades de seguir creciendo. Cada nueva colonia y cada inversión necesitarán agua e infraestructura para manejar sus residuos. Las siguientes generaciones dependerán de las decisiones que tomemos hoy. La competitividad de Coahuila también se juega en su capacidad de cuidar los recursos que sostienen su actividad económica.mCuidar el entorno exige pensar mucho más allá del siguiente corte de listón.

La mesa de trabajo con Austin dejó una agenda concreta: gestionar al menos 50 sensores para ampliar la medición del aire, impulsar un plan hídrico para Saltillo a 30 años y construir una colaboración en residuos que favorezca el reciclaje, el reúso y el compostaje.

Además, buscamos aprender de “Water Forward”, el programa con el que Austin planea sus recursos hídricos a 100 años. ¡Cien años! Ese horizonte obliga a preguntarnos qué ciudad estamos preparando para quienes todavía no nacen.

Medir mejor permitiría tomar decisiones con información pública. Planear el agua ayudaría a anticipar necesidades e inversiones. Aprovechar los residuos abriría posibilidades para recuperar materiales y reducir desperdicios. Ese conocimiento también podría servirles a otros municipios de Coahuila.

Son compromisos por cumplir, con responsables y metas. Su valor dependerá del seguimiento y de la colaboración que logremos sumar.

Por eso me entusiasma formar parte de esta A.C. y ver el empuje de Lucila al frente. Saltillo tiene gente preparada y generosa. Reunir ese talento alrededor de proyectos compartidos es una oportunidad que vale la pena participar y apoyar.

Los ciudadanos también podemos abrirle puertas a nuestra ciudad. Y detrás de alguna de ellas puede estar la solución que llevamos años buscando.