
Ciudad de México.- México enfrenta una caída sostenida de nacimientos con una tasa de fecundidad de 1.6 hijos por mujer, un nivel que está presionando los sistemas de pensiones, salud, vivienda y educación. Así se expuso durante la sesión ordinaria del Consejo Nacional de Población (Conapo) de esta semana, presidida por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
La tasa de fecundidad indica el promedio de hijos que tendría una mujer durante su etapa reproductiva. Al ubicarse en 1.6, el país quedó por debajo del nivel de reemplazo poblacional, calculado en 2.1 hijos por mujer, que es el necesario para mantener estable el tamaño de la población sin contar la migración.
De continuar esta tendencia, México crecerá a un ritmo menor y acelerará su proceso de envejecimiento. El cambio ya es visible: el índice de envejecimiento pasó de 21.3 por ciento en el año 2000 a 47.7 por ciento en 2025, lo que muestra una sociedad con menos nacimientos y cada vez más personas adultas mayores.
Este giro demográfico transforma las necesidades del país. Mientras podría reducirse la demanda de educación básica, aumentará la presión para fortalecer la atención médica geriátrica, ampliar los sistemas de cuidados, asegurar pensiones sostenibles y adaptar la infraestructura urbana a una mayor esperanza de vida. Especialistas advierten que también habrá impactos en el mercado laboral, la productividad y la disponibilidad de mano de obra.
El efecto ya se refleja en las aulas. Entre los ciclos 2019-2020 y 2024-2025, la matrícula de preescolar, primaria y secundaria cayó 7.5 por ciento, con el descenso más pronunciado en preescolar. Para el ciclo 2025-2026, 2.3 millones de niños de 3 a 5 años no se inscribieron; la SEP atendió a 3.8 millones, lo que representa una cobertura de apenas 61.5 por ciento en ese grupo.
Ante este panorama, se señaló la necesidad de diseñar políticas públicas diferenciadas y con enfoque territorial. La titular de Gobernación subrayó que la política de población es un eje estratégico para el desarrollo y exige coordinación permanente entre las instituciones que integran el Conapo.
Durante la sesión también se presentaron las líneas generales del Programa Nacional de Población 2026-2030, que guiará la estrategia demográfica con base en evidencia científica, derechos humanos, igualdad sustantiva e interculturalidad.
La baja fecundidad es uno de los cambios estructurales más importantes del siglo XXI para México. Refleja avances en educación, participación laboral femenina, planificación familiar y derechos reproductivos, pero también plantea retos mayores para el crecimiento económico y la sostenibilidad de la protección social. (El Heraldo de Saltillo)
https://conapo.segob.gob.mx/work/models/CONAPO/pry23/PP/index.html




