jueves, julio 2, 2026
Inicio RAMOS ARIZPE Comanches: cuando una comunidad de mujeres reconstruye mucho más que una vivienda

Comanches: cuando una comunidad de mujeres reconstruye mucho más que una vivienda

Lo que hace algunos años comenzó como una pequeña mesa de amigas con el deseo de hacer algo por su comunidad, hoy es una red integrada por más de 300 mujeres que demuestra que la solidaridad organizada puede cambiar vidas.

Comanches nació en Ramos Arizpe con un objetivo muy claro: generar acciones que beneficien a quienes más lo necesitan. Con el paso del tiempo, ese grupo de amigas fue creciendo hasta convertirse en una comunidad de mujeres comprometidas con su entorno, capaces de convocar, gestionar y sumar voluntades para atender distintas causas sociales.

La más reciente de ellas surgió tras el incendio que consumió gran parte de la vivienda donde habita la familia de “Pilo”, un trabajador de la Presidencia Municipal de Ramos Arizpe ampliamente conocido por la comunidad, quien además vive con una discapacidad y comparte su hogar con adultos mayores.

Al conocer la situación, las integrantes de Comanches activaron de inmediato su red de apoyo. La convocatoria no solo reunió a las más de 300 mujeres que forman parte del grupo, sino que también logró sumar a ciudadanos, empresarios y representantes populares que decidieron respaldar la causa.

Las aportaciones comenzaron a llegar desde distintos frentes. Se reunieron recursos económicos, muebles, camas, comedores, electrodomésticos, pintura, materiales para construcción y mano de obra. Paralelamente, las integrantes del grupo realizaron diversas gestiones que permitieron conseguir más de 300 bloques para iniciar la reconstrucción de la vivienda, además de concretar la donación del material restante gracias al apoyo de empresarios de Ferreterías Vermat, encabezados por la familia Verduzco.

Asimismo, el diputado federal Jericó Abramo Masso se sumó a la iniciativa al conocer el caso, respaldando las gestiones emprendidas por Comanches para que la familia pudiera contar con los materiales necesarios y avanzar en la rehabilitación de su hogar.

Gracias a este esfuerzo conjunto, la reconstrucción ya muestra resultados. Actualmente se trabaja en el primer cuarto de la vivienda y, en una segunda etapa, continuará la construcción del resto del espacio para que la familia pueda recuperar poco a poco un hogar digno.

Tita Flores, integrante de Comanches, destacó que la respuesta de la comunidad superó todas las expectativas y confirmó la fuerza que tiene la organización ciudadana.

“Estamos muy contentos porque todo el grupo de Comanches hizo aportaciones, conseguimos donaciones y los empresarios respondieron muy bien. Ya se está levantando una parte del primer cuarto y posteriormente continuará el segundo”, comentó.

Para las integrantes del grupo, esta experiencia demuestra que las redes ciudadanas pueden convertirse en una herramienta poderosa para generar cambios reales cuando existe organización, empatía y compromiso.

La historia de Pilo y su familia es también la historia de cientos de mujeres que decidieron no quedarse de brazos cruzados. Lo que comenzó alrededor de una mesa de amigas es hoy una comunidad capaz de movilizar recursos, construir alianzas y devolver esperanza a quienes atraviesan momentos difíciles.

Porque cuando una comunidad se une con un mismo propósito, no solo se reconstruyen paredes; también se fortalece el tejido social y se confirma que la solidaridad sigue siendo una de las mayores fortalezas de Ramos Arizpe. (El Heraldo de Saltillo)