
Disciplina, resiliencia, amistad y convivencia familiar son algunas de las lecciones que el futbol deja en niñas, niños y adolescentes que encuentran en la cancha un espacio para crecer dentro y fuera del deporte
En una sociedad donde las pantallas, las largas jornadas laborales y las múltiples responsabilidades cotidianas reducen cada vez más los espacios de convivencia familiar, el deporte se ha convertido en una de las herramientas más valiosas para unir generaciones, fortalecer la salud física y emocional, y formar personas con valores sólidos.
Entre todas las disciplinas deportivas, el futbol ocupa un lugar especial, no sólo por ser el deporte más popular del mundo, sino porque tiene la capacidad de reunir a padres, hijos, hermanos y amigos alrededor de una misma pasión. Detrás de cada entrenamiento, cada partido y cada gol existe una historia de esfuerzo, disciplina y aprendizaje que trasciende los límites de una cancha.
Pocas personas entienden mejor esta realidad que Eloy López Arzola, fundador y director de Tuzos Cantera Saltillo, escuela de futbol que en septiembre próximo cumplirá diez años de trabajo ininterrumpido formando a niños y jóvenes de la región.
Originario de Concepción del Oro, para el maestro de Educación Física, Eloy, el futbol ha estado presente durante toda su vida, pues desde muy pequeño ha estado detrás de un balón, recuerda que su amor por este deporte nació gracias a su familia. Su padre era futbolista y desde pequeño lo llevaba a los partidos, más adelante, su madre, Juana María Arzola, tomó las riendas del equipo Leones de Saltillo, convirtiéndose, además de su mamá, en entrenadora y coordinadora.
«Mi mamá nos enseñó muchísimas cosas. Era muy exigente porque además de ser nuestra entrenadora era nuestra madre. Con un grupo de papás lograron inculcarnos valores, identidad, disciplina y el trabajar siempre con el corazón», recuerda.
Aquellas enseñanzas marcaron profundamente su vida y años después se convertirían en la base de un proyecto deportivo que hoy continúa creciendo.

UNA ESCUELA PARA LA VIDA
Cuando Eloy decidió fundar Tuzos Cantera Saltillo en 2016, tenía claro que su objetivo iba mucho más allá de enseñar técnicas de juego o buscar campeonatos, su propósito era utilizar el futbol como una herramienta de formación integral.
Durante casi una década, cientos de niñas, niños y adolescentes han pasado por la escuela, encontrando en el deporte una oportunidad para desarrollar habilidades físicas, emocionales y sociales. Entre ellos Sahiel Cedillo, quien tras pertenecer en el equipo de Tuzos, debutó en Santos Laguna, y ahora en la Selección Mexicana Sub-20.
El futbol ha ayudado a los jugadores a forjar disciplina, carácter, resiliencia, autoestima y la capacidad de levantarse después de una derrota. Aprenden a reponerse, a darle la vuelta a los momentos difíciles y a seguir adelante, y es precisamente esa capacidad para enfrentar los desafíos una de las enseñanzas más valiosas que deja el deporte.
Dentro de la cancha los niños aprenden que no siempre se gana, que los errores forman parte del proceso y que el esfuerzo constante suele dar resultados con el tiempo, son lecciones que después trasladan a la escuela, a su hogar y a su vida cotidiana.
«Siempre tratamos de dejarles un aprendizaje significativo, que entiendan que no solamente se trata de un deporte. Los estamos preparando para la vida, para afrontar retos, para ser resilientes y para tener valores», afirma.

BENEFICIOS PARA LA SALUD FÍSICA Y EMOCIONAL
Además de su impacto formativo, el futbol representa una de las actividades más completas para el desarrollo físico durante la infancia y la adolescencia.
Especialistas coinciden en que su práctica regular mejora la capacidad cardiovascular, fortalece músculos y huesos, favorece la coordinación motriz y ayuda a mantener un peso saludable. La combinación constante de carreras, cambios de ritmo, saltos y movimientos técnicos permite desarrollar resistencia, velocidad, equilibrio y agilidad. Sin embargo, para Eloy existe una ventaja adicional, pues muchas veces los niños ni siquiera sienten que están haciendo ejercicio porque están disfrutando el juego, se divierten, conviven y al mismo tiempo están activos físicamente.
A nivel emocional, los beneficios también son importantes, puesto que el deporte ayuda a reducir el estrés, fortalece la autoestima y permite que los jóvenes canalicen sus emociones de manera positiva. Cada meta alcanzada, cada habilidad aprendida y cada avance personal contribuyen a generar confianza en sí mismos.
«Cuando logran algo que parecía difícil, empiezan a creer más en sus capacidades. Esa seguridad los acompaña también fuera de la cancha», señala.
EL PAPEL FUNDAMENTAL DE LA FAMILIA
Si existe un factor determinante en el desarrollo deportivo de un niño, ese es el apoyo de su familia. A lo largo de su experiencia como entrenador, Eloy ha sido testigo de cómo la participación activa de los padres puede marcar una diferencia significativa, pues al ver muchas familias comprometidas al cien por ciento, es cuando los niños sienten el respaldo de sus padres, disfrutan más el proceso y se motivan a seguir creciendo.
Pero ese compromiso implica mucho más que asistir a los partidos, significa acompañar a los hijos en los entrenamientos, ayudarlos a superar las derrotas, celebrar los pequeños avances y entender que el aprendizaje va mucho más allá de los resultados deportivos. Incluso dentro de su propio hogar, el futbol se ha convertido en un vínculo familiar.
Junto a su esposa, Lizbeth Rodríguez Muñoz, comparte la experiencia de llevar este equipo, e incluso de hacer partes de a sus hijos Tadeo y Mateo, integrantes activos que aman el futbol, lo viven con pasión y eso permite compartir muchos momentos juntos.
Como mamá o como papá, el futbol es una pasión que también tienes que aprender a vivir, debe gustarte para entender todo lo que implica llevar a tus hijos a entrenar, acompañarlos en los partidos y apoyarlos en cada etapa.

Aprender también de las derrotas
En una cultura donde frecuentemente se exalta únicamente el triunfo, el deporte ofrece una valiosa lección: perder también forma parte del crecimiento.
Para Eloy, las derrotas suelen convertirse en algunas de las experiencias más enriquecedoras para los jóvenes deportistas, puesto que se aprende. Muchas veces les cuesta trabajo a los jugadores entenderlo, pero son precisamente esos momentos los que terminan forjando su carácter. Aprender a aceptar un resultado adverso, reconocer errores, respetar al rival y volver a intentarlo son habilidades que acompañarán a los jugadores durante toda su vida.
Por ello, en Tuzos Cantera Saltillo buscan reforzar constantemente valores como el respeto, la humildad, la lealtad y la responsabilidad.
«Nuestro ADN está basado en el carácter, la actitud, la personalidad, la humildad, la fe y la lealtad.» Comparte el entrenador
UNA ALTERNATIVA POSITIVA PARA LAS NUEVAS GENERACIONES
En un contexto donde niños y adolescentes enfrentan múltiples riesgos sociales y pasan cada vez más tiempo frente a dispositivos electrónicos, el deporte se presenta como una alternativa saludable para ocupar su tiempo libre.
La actividad física no sólo mantiene a los jóvenes alejados del sedentarismo, sino que les proporciona metas, amistades sanas y espacios donde pueden desarrollar todo su potencial. Actualmente, Tuzos Cantera Saltillo trabaja con niñas y niños desde los dos hasta los 16 años de edad, brindándoles la oportunidad de descubrir sus capacidades dentro de un ambiente formativo. Todos pueden entrar, lo importante es que vengan con ganas de aprender, comparte.
MÁS ALLÁ DE LOS GOLES
Después de diez años de trabajo, Eloy López Arzola tiene claro que el mayor logro de una escuela deportiva no se mide únicamente en campeonatos o trofeos, se mide en los jóvenes que aprenden a ser responsables, disciplinados y comprometidos con su entorno.
Se refleja en los niños que descubren confianza en sí mismos, en las familias que encuentran espacios de convivencia y en los valores que permanecen mucho tiempo después de que termina un partido. Por ello, su invitación a los padres de familia es sencilla pero significativa.
«Que se den la oportunidad de intentar, de conocer y de brindarle a sus hijos la oportunidad de formarse dentro del deporte.»
Porque al final, el futbol puede ser mucho más que un juego, puede convertirse en una escuela de vida, en una herramienta para fortalecer la salud y en un puente que une a las familias a través de una pasión compartida, y quizá ahí radique su mayor victoria: formar mejores personas dentro y fuera de la cancha, finaliza. (MARIANA FALCÓN)
CONTACTO
Facebook: Tuzos Cantera Pachuca
Teléfono: 844 342 4409
ELOY LÓPEZ Arzola fundó Tuzos Cantera Saltillo con la convicción de que el futbol puede formar mejores personas dentro y fuera de la cancha.
A TRAVÉS del deporte, niñas, niños y adolescentes desarrollan disciplina, confianza y valores que los acompañarán durante toda su vida.
TUZOS CANTERA Saltillo celebrará diez años promoviendo el futbol como una herramienta de formación integral para las nuevas generaciones.




