martes, junio 9, 2026
Inicio OPINIÓN CIRCO POLÍTICO

CIRCO POLÍTICO

Carro completo y una carpa llena

La función terminó y, cuando las luces de la carpa se apagaron, quedó claro que el público decidió respaldar al elenco principal. El PRI se llevó el carro completo en Coahuila y los malabaristas guindas terminaron, como reza la expresión popular, nomás mirando y mascando el enojo.

En política, como en el circo, cuando se presenta un espectáculo bien ensayado, con artistas que conocen su papel y un maestro de ceremonias que mantiene el orden de la función, la respuesta del público suele ser favorable. Eso ocurrió en Coahuila. Con una participación cercana al 51 por ciento del padrón electoral, los ciudadanos salieron a las urnas y enviaron un mensaje claro: mantienen su confianza en el partido tricolor.

Mientras en buena parte del país el PRI desapareció de las pistas principales y otros domadores ocuparon el centro del escenario, Coahuila continúa siendo el bastión donde la vieja carpa sigue levantada y donde la oposición permanece viva. El resultado no solamente representa una victoria electoral, sino también una demostración de fuerza política a nivel nacional.

Los equilibristas de Morena esperaban una función diferente. Durante meses anunciaron un cambio de acto, prometieron nuevos números y buscaron convencer al respetable de abandonar las butacas tradicionales. Sin embargo, el público decidió otra cosa y los aplausos terminaron favoreciendo al elenco encabezado por el tricolor.

Pero terminada la función electoral, comienza otra igual de interesante. Ahora viene el desfile detrás del telón. Los trapecistas se preparan para saltar de una plataforma a otra. Algunos pasarán del Congreso a responsabilidades dentro del Gobierno del Estado; otros buscarán posiciones en la administración pública y algunos más permanecerán en las curules.

Las preguntas comienzan a circular entre bastidores. ¿Quiénes serán llamados a una nueva función? ¿Quiénes cambiarán de escenario? ¿Quiénes ocuparán los espacios que actualmente permanecen acéfalos? Y, sobre todo, ¿qué nombres aparecerán en el próximo programa de mano del gran espectáculo político coahuilense?

Porque en este circo nadie permanece inmóvil. Los artistas cambian de cuerda, los acróbatas buscan nuevas alturas y los domadores reorganizan el espectáculo para la siguiente temporada.

Del otro lado de la pista, varios partidos pequeños observan cómo las luces se apagan lentamente sobre sus escenarios. Algunos enfrentan el riesgo de desaparecer del ámbito local, víctimas de una falta de convocatoria y de una escasa conexión con el respetable. En política, como en el circo, no basta con aparecer en el cartel; también es necesario llenar las gradas.

La elección terminó, pero la verdadera función apenas comienza. Porque mientras el público abandona la carpa, detrás del telón ya se escuchan los ensayos para el siguiente acto.

Y en el circo de la política, nadie se retira definitivamente; simplemente espera la próxima llamada para volver a salir a escena.

 

“Esperemos a que se acabe el circo, para verle la cara a los payasos”

 

Escribe tus comentarios a  chinoky@me.com