
La terapeuta Valeria Santos Rocamontes llamó a privilegiar la atención presencial y humana para atender problemas emocionales complejos
La Inteligencia Artificial comienza a ganar terreno en el ámbito de la salud mental al ser utilizada cada vez con mayor frecuencia por personas que buscan orientación emocional inmediata; sin embargo, este tipo de herramientas no puede sustituir el acompañamiento humano que brinda un profesional de la psicología, consideró la psicóloga Valeria Santos Rocamontes, quien cuenta con una maestría en Terapia Familiar Sistémica por la Universidad Americana del Noreste.
La especialista señaló que va en aumento el que personas recurren a plataformas de Inteligencia Artificial para expresar emociones, buscar consejos o intentar resolver problemáticas personales debido a la facilidad y rapidez con la que estas tecnologías responden.
“Sí se ha notado últimamente una baja en la asistencia de terapias, entre colegas hemos atribuido a la facilidad de acceso que hay, por ejemplo, a ChatGPT, en el cual tú le puedes explicar la problemática que tienes en ese momento y te da las opciones de solución; la gente se queda conforme con esa parte y descarta la posibilidad de ir con un psicólogo, un terapetua personalmente”, compartió con El Heraldo de Saltillo.
“De 10 psicólogos, siete hemos coincidido en esta situación, en la que muchos de nuestros pacientes que eran muy comprometidos han dejado las terapias porque le están dando preferencia; también quiero pensar que es porque es gratis, no implica el costo de una sesión, pero también hay instituciones que dan el servicio gratis o a costos accesibles, aun así la gente ha preferido preguntarle a alguna IA”, abundó.
NO ES SUSTITUTO
No obstante, indicó que aunque la IA puede representar una herramienta útil para consultas rápidas o para brindar contención momentánea en situaciones emocionales leves, su alcance sigue siendo limitado frente a las necesidades particulares de cada paciente.
Valeria Santos Rocamontes explicó que uno de los principales riesgos es que las respuestas generadas por Inteligencia Artificial suelen ser estandarizadas y carecen del análisis profundo que requiere cada caso psicológico.
Subrayó que en terapia psicológica el vínculo humano entre paciente y terapeuta continúa siendo fundamental para lograr avances emocionales reales y sostenidos.
Asimismo, consideró que el uso excesivo de herramientas digitales para atender problemas emocionales podría provocar que algunas personas minimicen padecimientos que requieren atención profesional especializada.
“Incluso gente conocida nos dice ‘pues mejor pregúntale a ChatGPT’, yo he hecho el experimento de preguntarle, a manera de ejercicio, la opción de solución ante una situación y es muy condescendiente, no te confronta, no ve más posibilidades y, al final, vuelves a caer en que te dice ‘sólo soy un sistema, no tengo respuestas para tal o cual cosa’”, mencionó.
“No te puede intervenir en crisis graves o en riesgos suicidas, el Chat responde sólo a patrones de lenguaje, no a emociones y obviamente no tiene la instrucción clínica para atender a una persona; puede ser un apagafuegos para consultar algo pero nunca va a reemplazar la calidez humana de un buen terapeuta”, subrayó. (OMAR SOTO)




