
Melbourne, Australia.- Un equipo de investigadores de Australia y Brasil encontró que consumir con frecuencia alimentos ultraprocesados (UPF) perjudica la capacidad de atención y eleva el riesgo de padecer demencia. Los UPF se caracterizan por su alto contenido de azúcares añadidos, grasas saturadas y trans, sal y aditivos, y por su bajo aporte de fibra, vitaminas y otros nutrientes esenciales, según detalló la Universidad de Monash, Australia, en un comunicado.
El estudio, publicado en la revista científica ‘Alzheimer’s & Dementia’, siguió a más de 2 mil 100 australianos de entre 40 y 70 años sin diagnóstico de demencia. Los científicos analizaron sus hábitos alimenticios, evaluaron su rendimiento cognitivo y estimaron su riesgo de demencia, tomando en cuenta variables como edad, presión arterial y niveles de colesterol.
Los datos revelan que pequeños incrementos en el consumo diario de UPF se vinculan con peor desempeño en tareas de atención. Barbara Cardoso, autora principal, señaló que “un aumento del 10 por ciento en la ingesta de UPF equivale a sumar una bolsa normal de papas fritas a la dieta cada día”. Ese aumento se tradujo en resultados más bajos en pruebas de atención visual y velocidad de procesamiento.
Lo llamativo es que el daño aparece sin importar qué tan saludable sea el resto de la alimentación. Incluso entre quienes llevaban una dieta mediterránea, el nivel de procesamiento de los alimentos tuvo un impacto negativo significativo.
“El ultraprocesamiento suele destruir la estructura natural del alimento y añade compuestos potencialmente dañinos, como aditivos artificiales o sustancias químicas del proceso industrial”, indicó Cardoso. El problema no es solo desplazar comida nutritiva, sino el efecto del propio ultraprocesamiento.
Aunque no se halló un vínculo directo entre los UPF y la pérdida de memoria, los autores recalcan que la atención es clave para funciones como aprender y resolver problemas. Además, un mayor consumo de estos productos se asoció con más factores de riesgo de demencia, hipertensión, obesidad, entre otros; que sí pueden modificarse para cuidar el cerebro. (El Heraldo de Saltillo)
https://www.monash.edu/news/articles/ultra-processed-foods-damage-your-focus-even-if-you-eat-healthy




