
Madrid, España.- El pasado mes de diciembre, el equipo liderado por el investigador Mariano Barbacid llenó los titulares de los principales medios de comunicación con una gran noticia: habían encontrado una triple terapia para eliminar tumores pancreáticos en los modelos animales.
Una noticia muy relevante por lo mortal que es el cáncer de páncreas y cómo afecta a nuestra sociedad, pero ahora esta euforia se ha dado un golpe contra un muro tras la decisión de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos de retirar el artículo de la revista PNAS.
El artículo original, publicado el 2 de diciembre del año pasado, no era una publicación más, sino que describe los resultados de administrar tres fármacos en 45 ratones que tenían un cáncer de páncreas. Y aunque era un estudio preclínico que no había sido probado en humanos y que era el siguiente paso esperado, generó una gran expectación.
La promesa de una cura, aunque fuera en fase animal, propulsó intensas campañas de captación de fondos para poder iniciar cuanto antes un ensayo clínico con humanos. De esta manera, fundaciones como CRIS contra el cáncer lograron recaudar 3.7 millones de euros al calor de estos avances y gracias al escaparate mediático que se les dio.
Sin embargo, la investigación de Mariano Barbacid fue retirada al confirmarse que sus autores tenían participación en una empresa vinculada a la explotación comercial de los resultados.
La decisión se debió a que Barbacid y otros investigadores no informaron que eran accionistas de Vega Oncotargets, compañía creada precisamente para desarrollar y comercializar la terapia descrita en el estudio.
La polémica también reavivó el debate sobre la ética en la investigación científica y la influencia de intereses económicos en estudios de alto impacto, especialmente en áreas sensibles como el cáncer, donde cualquier avance suele generar esperanza inmediata en la población.
Sin embargo, aunque PNAS sanciona una mala praxis a la hora de ser transparentes, pero en ningún caso apunta a que la investigación esté mal hecha. En esta línea, el equipo ha vuelto a enviar el artículo con esta corrección y admitido el error y ha confirmado que, al detallar que sí tienen participación en Vega Oncotargets. El problema es que ahora van a tener que pasar todo el proceso de revisión estándar y el republicado no será rápido, lo cual invertirá tiempo crucial en el avance de la investigación en trámites burocráticos. (El Heraldo de Saltillo)




