El geógrafo británico dictó una conferencia en ocasión del Congreso Internacional México en la encrucijada global. Reconocimiento a Enrique Semo
Ciudad de México.- La inteligencia artificial (IA) está marcando un nuevo cambio en la economía y la forma de organización del capital, pero seguirá una tendencia similar al surgimiento de internet donde unas cuantas personas acumulan riqueza gracias a ella, planteó el geógrafo David Harvey en reunión con estudiantes y profesorado de la UNAM
El autor de “La historia del Capital” (2026) recordó que en la década de los 90 del siglo pasado, cuando el uso de la llamada super carretera de la información comenzó a ser común más allá de las universidades, se hablaba de una utopía en la que el conocimiento estaría al alcance de todas las personas y que su empleo sería masivo en beneficio de la humanidad
El geógrafo británico estuvo acompañado por la directora de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), Mary Frances Rodríguez Van Gort, quien destacó que la participación de Harvey en el homenaje al profesor emérito de la Facultad de Economía, Enrique Semo, se debe a que ambos confluyen en cómo comprender el capitalismo como un proceso diferenciado y en creciente transformación.
En su conferencia, Harvey subrayó que el problema con la IA es cómo se utiliza, porque con ella pueden realizase cosas brillantes. Es cuestión de ver que hoy el resultado es que tenemos múltiples plataformas de pago y al mismo tiempo se da la extracción masiva de datos personales. No hubo liberación, únicamente es cambio de modelo de negocio.
A decir del experto, internet fue un momento utópico, ahora está monopolizado y actualmente a la baja, como ocurrió en el surgimiento de la época de la industrialización. Hay unas cuantas compañías dedicadas a la IA que realizan todo en este sector. ¿Podemos pararlo?, peguntó. Posiblemente sí, pero no se puede hacer sin afectar la economía, respondió.
El teórico social agregó: a partir del surgimiento del neoliberalismo la competencia económica por ganar mercados se aceleró, y en la actualidad vemos que solo cinco empresas mueven el orbe.
Harvey se reunió con jóvenes en el Centro de Exposiciones y Congresos UNAM, como parte del Congreso Internacional México en la encrucijada global. Reconocimiento a Enrique Semo, organizado por las facultades de Filosofía y Letras, y la de Economía.
En su disertación compartió sus consideraciones sobre la situación actual, historia del capital ¿cómo lo empleamos? y la manera en que Carl Marx plantea su desarrollo.

La austeridad es para las masas
El académico de la City University of New York manifestó que conforme ha pasado el tiempo y las nuevas tecnologías llegan a posicionarse en el planeta, la sensación o urgencia de adquirirlas o gastar dinero se acelera; un ejemplo de ello son las copas mundiales deportivas.
Rememoró que una de las bases de estos eventos es la construcción de estadios, la espera del turismo, inversión en infraestructura; es una contienda entre las naciones, donde se movilizan los grandes desarrolladores, finanzas y capitalistas, convirtiéndola en una demostración de clase en la cual la rotación del capital es medida por el consumo.
Harvey mencionó que cuando Marx escribió su obra, la economía global movía menos de un billón de dólares al año. En 1950 la cifra llegó a nueve billones; hoy supera cien billones. Debemos preguntarnos por qué o para qué necesitamos todo eso, se debe corregir y la única idea que los neoliberales han pensado es en la austeridad, la cual en realidad empeora la situación.
Ello se debe, indicó, a que la austeridad es para las masas o la población, pero la repartición equitativa de las ganancias es para los ricos, especialmente aquellos dedicados a la industria de la guerra. Un ejemplo es el caso de Ucrania, donde los ocho mil millones de dólares anunciados de apoyo no fueron a esa nación, sino para los fabricantes de armas de Estados Unidos; lo mismo sucede en los conflictos en el Líbano, Sudán o Gaza. (UNAM)





