
El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, informó que la Iglesia mantiene acciones pastorales dirigidas a jóvenes y personas que enfrentan problemas de adicciones, particularmente aquellos que han ingresado a centros de rehabilitación conocidos como anexos.
Explicó que dentro de la diócesis existe un esfuerzo específico encabezado por el padre Humberto García, quien atiende directamente esta problemática desde la parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, con un enfoque de acompañamiento y orientación espiritual.
“Sabemos que es una situación que está creciendo y que duele; hay una sensación de impotencia ante lo que está pasando, aunque también reconocemos el trabajo que realizan las autoridades y las instituciones de salud”, expresó.
González García subrayó que, además de las acciones gubernamentales, es fundamental la participación de las familias y de las comunidades religiosas para detectar a tiempo situaciones de riesgo y brindar apoyo cercano a los jóvenes.
Por lo anterior, hizo un llamado directo a la juventud para reflexionar sobre las consecuencias del consumo de drogas, destacando que, aunque puedan parecer atractivas en un inicio, terminan por generar dependencia y afectar la libertad personal.
“Los jóvenes deben buscar liberarse de aquello que los oprime; las drogas no traen bienestar, al contrario, esclavizan”, puntualizó.
Finalmente, indicó que la diócesis impulsa distintas áreas pastorales, como la juvenil y la familiar, para fortalecer la prevención y el acompañamiento, además de reiterar que cualquier persona que atraviese por una situación de adicción puede acercarse a su parroquia para recibir apoyo. (EDUARDO SERNA).
HILARIO GONZÁLEZ García, obispo de la Diócesis de Saltillo




