lunes, marzo 23, 2026
Inicio BIENESTAR Y SALUD ¿Eres lo que comes? Esto dice la psicología

¿Eres lo que comes? Esto dice la psicología

“En muchas ocasiones, lo que elegimos para comer lo elegimos desde la emoción, respondiendo a situaciones de ansiedad, situaciones de estrés, de tristeza y, en muchas ocasiones, de aburrimiento”, indicó la psicóloga Berenice De la Peña

La psicóloga Berenice De la Peña Aguilar advirtió que la forma en que las personas se alimentan no solo responde a necesidades físicas, sino también a factores emocionales que influyen directamente en la salud integral.

Señaló que, por la rutina diaria, muchas decisiones relacionadas con la alimentación se toman de manera automática, sin un análisis consciente de lo que realmente necesita el cuerpo.

“Vivimos una vida tan acelerada que, a veces, no nos damos cuenta cuáles son nuestras elecciones al comer y, sobre todo, cuáles son nuestras elecciones al momento de reaccionar ante los distintos puntos que la vida nos va mostrando”, explicó.

De acuerdo con la entrevistada por El Heraldo de Saltillo, emociones como el estrés, la ansiedad, la tristeza e incluso el aburrimiento juegan un papel determinante en lo que se decide consumir diariamente.

“Es importante mencionar que, en muchas ocasiones, lo que elegimos para comer lo elegimos desde la emoción, respondiendo a situaciones de ansiedad, situaciones de estrés, de tristeza y, en muchas ocasiones, de aburrimiento; aunque a veces no nos damos cuenta, el aburrimiento también nos hace buscar una distracción en la comida”, detalló.

AFECTACIÓN FÍSICA Y EMOCIONAL

Esta relación entre emociones y alimentación puede derivar en hábitos poco saludables que afectan tanto el bienestar físico como el emocional. La experta advirtió que una dieta basada en impulsos emocionales puede generar un desequilibrio que impacta en distintos ámbitos de la vida.

“¿Qué efectos podemos tener al momento de hacer estas elecciones? Obviamente hablamos de una dieta muy desequilibrada, si vamos viendo que nuestros alimentos responden a un momento emocional, esto pudiera generar una cadena consiguiente, en donde no me siento satisfecho con lo que como, me siento mal por la forma en como estoy comiendo y esto va a repercutir en mi estado emocional”, señaló.

Asimismo, De la Peña Aguilar subrayó que ciertos alimentos, especialmente aquellos con altos niveles de azúcar, pueden tener efectos negativos en el rendimiento diario.

“Algunos consumos de azúcares nos provocan fatiga y esto también nos hace que en muchas ocasiones no rindamos como quisiéramos rendir o, en muchas ocasiones no alcancemos las metas que vamos teniendo. Cuando no somos conscientes de esto, nuestras emociones se ven afectadas porque esto va incrementando un ciclo vicioso al momento de estar haciendo la elección de nuestra comida”, explicó.

¿QUÉ HACER AL RESPECTO?

Finalmente, la psicóloga enfatizó la importancia de desarrollar una mayor conciencia emocional para mejorar la relación con los alimentos y, en consecuencia, con uno mismo.

“Por lo tanto es muy importante identificar nuestras emociones para identificar también qué es lo que nos está pidiendo nuestro cuerpo y, de esa forma, responder con las mejores elecciones que podemos hacer y disfrutar la comida que no nada más nutre el cuerpo sino también el alma y eso también hay que disfrutarlo”, concluyó.

Remarcó que comprender el vínculo entre mente y alimentación puede ser clave para adoptar hábitos más saludables y mejorar la calidad de vida, al integrar el bienestar emocional como parte fundamental de la nutrición diaria. (OMAR SOTO)