
Pide IP a senadores de Coahuila reflexionar su voto y hacerlo en favor de la estabilidad de la nación
A través de un comunicado, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) Coahuila Sureste hizo un llamado a los senadores por el estado, Miguel Ángel Riquelme Solís, del PRI, y Cecilia Guadiana Mandujano y Luis Fernando Salazar, de Morena, a reflexionar su voto respecto a la reforma electoral y privilegiar la estabilidad institucional del país.
Desde la circular el presidente del organismo empresarial en la región, Alfredo López Villarreal, expresó la postura del sector privado, advirtiendo que México atraviesa un momento crítico que exige certeza y no modificaciones en las reglas del sistema democrático.
«México atraviesa un momento crítico que exige certeza, no cambios en las reglas del juego democrático», señala.
En el posicionamiento, la Confederación expone que una reforma de esta magnitud resultaría contraproducente por tres razones principales. La primera, relacionada con la incertidumbre económica, al señalar que la estabilidad política es clave para la confianza de la inversión, y que alterar las instituciones electorales enviaría señales negativas que podrían ahuyentar el capital nacional y extranjero.
Asimismo, advierte sobre la falta de consensos, al considerar que reformas de este tipo deben construirse mediante amplios acuerdos y no imponerse, ya que ello debilita la legitimidad institucional. «Reformas de este calado no pueden ser impuestas porque debilitan la legitimidad institucional; requieren un proceso de diálogo y un acuerdo nacional que hoy no existe», se lee en el documento.
Como tercer punto, el organismo empresarial subraya que existen prioridades más urgentes para el país, como la seguridad, la salud y el crecimiento económico, por lo que considera que debilitar al árbitro electoral no resolvería los problemas que enfrentan las familias mexicanas.
«La mejor reforma electoral hoy es que no haya reforma. Su voto definirá si avanzamos hacia un futuro de desarrollo o si retrocedemos hacia la desconfianza institucional», concluye. (OMAR SOTO)




