
El uso de puentes, túneles y canales pluviales como viviendas improvisadas ha registrado un aumento en diversos sectores de la capital de Coahuila. A pesar de los operativos de vigilancia, grupos de personas en situación de calle han establecido refugios en áreas estratégicas como el bulevar Fundadores y el arroyo Ceballos, reflejando un desafío creciente en materia de vivienda y salud pública.
En un recorrido realizado por la zona oriente y el centro de la ciudad, se identificaron más de diez puntos de pernocta. Los ocupantes, que subsisten principalmente de la recolección de materiales reciclables, utilizan carritos de carga para trasladar su sustento diario desde las primeras horas de la mañana.
Sin embargo, la presencia de estos asentamientos ha generado reacciones encontradas. Mientras sectores de la ciudadanía expresan preocupación por la seguridad y el consumo de sustancias en la vía pública, el fenómeno ocurre en un escenario donde la oferta de refugios permanentes y programas de rehabilitación integral resulta insuficiente para cubrir la demanda de la población vulnerable.
Las condiciones de habitabilidad en los desagües y túneles representan un riesgo tanto para los ocupantes —expuestos a inundaciones y enfermedades— como para el entorno urbano. Hasta el momento, el fenómeno se mantiene como una problemática compleja que requiere una intervención coordinada entre las autoridades de seguridad y las de asistencia social. (DAVID GONZÁLEZ/INFONOR)




