
Autoridades estatales y municipales mantienen vigilancia permanente en la presa Palo Blanco en Ramos Arizpe, luego de confirmarse la presencia de dos cocodrilos de aproximadamente un metro de longitud. El hallazgo activó un protocolo de coordinación entre instancias ambientales y de protección civil para prevenir riesgos a la población.
El reporte inicial fue realizado por la Dirección de Ecología municipal, que notificó a la Secretaría de Medio Ambiente del Estado tras recibir evidencia en video. Personal especializado acudió al sitio para constatar la información y, al confirmar la presencia del reptil, se dio aviso a la Dirección General de Vida Silvestre y a la Profepa para solicitar la autorización correspondiente para su captura y manejo.

“Nos enviaron un video donde se observaba claramente al ejemplar sobre unos troncos. De inmediato acudimos a revisar y comprobamos que sí se trataba de un cocodrilo”, señaló Daniel González, director de Vida Silvestre y Recursos Forestales del Estado.
Como parte del operativo se colocaron cuatro trampas con carnada en puntos donde se identificaron zonas de asoleadero y rastros del animal. Además, brigadas realizan recorridos en lancha por áreas pantanosas y de difícil acceso, mientras que el municipio reforzó la seguridad para evitar que personas ingresen al cuerpo de agua.

“Estamos coordinados con Profepa, Protección Civil y el Museo del Desierto. Se instalaron trampas y se mantiene monitoreo constante; incluso revisamos manualmente algunas zonas, aunque no es sencillo”, explicó el funcionario.
González subrayó que la presencia del reptil no pudo darse de manera natural, ya que la especie no es originaria de Coahuila.

“Es imposible que haya llegado por sí solo; alguien lo liberó. Es un animal fuera de su entorno y, aunque no son frecuentes los ataques, sí representa un riesgo, por lo que pedimos a la ciudadanía no acercarse mientras continúa el operativo”, concluyó.
Finalmente, el funcionario invitó a la ciudadanía a no adquirir este tipo de animales exóticos como mascotas ya que las características de estos reptiles no son para convivencia doméstica. (EDUARDO SERNA).









