
«Cristo nos invita a ser luz, tenemos esta llamada para reflejarlo», señala el jerarca católico
El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, hizo un llamado a la feligresía a convertirse en luz para los demás, mediante acciones cotidianas de fraternidad, unión familiar y solidaridad con quienes atraviesan momentos difíciles.
«Cristo nos invita a ser luz, tenemos esta llamada para reflejarlo. No podemos ser candelas individualistas, debemos ser velas; sé una vela, un cirio que ilumine a todos en la casa, en la casa de la humanidad», convocó el obispo.
Monseñor exhortó a la comunidad católica local a no permanecer indiferente ante el dolor ajeno, especialmente el de las personas más desfavorecidas, al considerar que la fe debe traducirse en obras concretas de acompañamiento y servicio.
Insistió en que la fraternidad comienza en casa, por lo que invitó a fortalecer los lazos familiares, el respeto y el diálogo, como base para construir comunidades más unidas y solidarias, al tiempo que convocó a los creyent s a reforzar entre sus integrantes una vivencia más cercana del Evangelio, centrada en la empatía, el servicio y la esperanza compartida.
«Que no tenemos estos gestos oscurizadores sino que tengamos esos signos de compasión, toda la comunidad tiene que sentirse comprometida con el Señor. Hoy todo mundo quiere brillar, y el Señor nos dice ‘yo quiero que brillen’, pero no con luces artificiales, luces que se apagan, sino con la luz de Cristo», subrayó.

NUEVO PÁRROCO
A partir de este domingo, el padre Gilberto Martínez Ozuna asumió la titularidad como nuevo párroco de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en la colonia Valle de las Flores de Saltillo, en una ceremonia litúrgica en la que feligreses y miembros de la comunidad le dieron la bienvenida y encomendaron su nueva responsabilidad pastoral.
«Que su entusiasmo no se apague, servimos a un Cristo que vive, que nos ama y que nos entiende porque Él es el único Buen Pastor. A ustedes, hermanos del Rosario, quiero que sientan que estoy con ustedes, que me entrego a esta misión con esperanza y alegría», dijo el padre Gilberto. (OMAR SOTO)





