Se podrá entrar por el Callejón Santos Rojo, a un costado de la Catedral de Santiago
El párroco de la Catedral de Santiago, en Saltillo, Juan Manuel Ledezma Ramírez, informó que, durante un periodo de cuatro a ocho semanas, a partir del próximo viernes, el acceso a la Capilla del Santo Cristo para la veneración de la imagen sacra se realizará por el Callejón Santos Rojo, ubicado a un costado del inmueble religioso.
El padre Ledezma Ramírez detalló que esta medida responde a los trabajos que iniciaron este miércoles al interior del recinto, supervisados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Coahuila, para reemplazar el cableado y mejorar el sistema de iluminación. Por esta razón, la puerta principal permanecerá temporalmente inhabilitada por seguridad de los visitantes.
“Se va a retirar el cable de la Capilla, se va a dar una limpieza por el personal de los candiles de la Capilla del Santo Cristo; el cable está a punto de colapsar, ya empezaron los trabajos”, explicó el párroco.
Añadió que dichas labores requieren el uso de andamios, por lo que se busca evitar riesgos durante las celebraciones religiosas. “No queremos tener los andamios entre las celebraciones y que haya algún accidente al interior. A partir de pasado mañana, se va a poner una manta y el acceso para el culto va a estar abierto por el Santos Rojo para venir a hacer oración ante la imagen del Santo Cristo, de 4:10 a 6:30 de la tarde; el culto de piedad a la imagen no se restringe, pero sí lo tenemos que tener en un horario”, precisó.
Respecto al tiempo estimado de la intervención, señaló que será un periodo aproximado de ocho semanas, tiempo que fue acordado en diálogo con el INAH. “Todas las celebraciones se llevarán a cabo en la Catedral, no tenemos ningún compromiso agendado de fines de semana en Capilla porque se tuvo que bloquear este tiempo para poder hacer los trabajos del cable, que es vital para que siga habiendo el suministro eléctrico para las lámparas”.
El sacerdote destacó que las necesidades de mantenimiento ya eran urgentes porque “nosotros que vivimos aquí adentro sabemos que el candil central ya no se puede encender, el cable llegó a su tiempo de vida; son trabajos de mantenimiento que tenemos que hacer aquí en la Capilla”, concluyó. (OMAR SOTO)





