Lleva obispo Hilario mensaje de fe y esperanza a Centros Penitenciarios

«Este año hemos estado hablando de ser peregrinos de esperanza por el Año Jubilar y quiero traerles este mensaje de esperanza a todas las personas que están privadas de su libertad», señala el jerarca católico

En vísperas de Nochebuena, este miércoles el obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, inició sus tradicionales visitas de fin de año a los centros penitenciarios comprendidos dentro de su jurisdicción pastoral, en la Región Sureste de Coahuila, con el propósito de llevar a las personas privadas de la libertad un mensaje de paz, reconciliación y esperanza en Dios durante esta temporada decembrina.

El recorrido comenzó en el Centro Penitenciario Femenil de Saltillo, donde el jerarca católico convivió con las internas y compartió un mensaje enfocado en la fe, la reflexión y la posibilidad de un nuevo comienzo, en el marco de las celebraciones navideñas.

Como parte de esta agenda pastoral, el obispo programó para la tarde de este 24 de diciembre una visita a jóvenes varones que se encuentran en proceso de reinserción social, reafirmando el acompañamiento espiritual de la Iglesia a este sector de la población.

Asimismo, se informó que las visitas continuarán durante el día de Navidad, cuando acudirá nuevamente a centros penitenciarios de la capital del estado para encontrarse con jóvenes mujeres y con internos del Centro Penitenciario Varonil de Saltillo.

Su recorrido concluirá el próximo 26 de diciembre con una visita al Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO), ubicado en el municipio de Ramos Arizpe, cerrando así una serie de encuentros que, año con año, buscan llevar un mensaje de aliento y cercanía a quienes viven estas fechas privadas de su libertad.

«Este año hemos estado hablando de ser peregrinos de esperanza por el Año Jubilar y quiero traerles este mensaje de esperanza a todas las personas que están privadas de su libertad en los centros de readaptación. Creo que la Nochebuena es un mensaje de esperanza, hoy nos ha nacido El Salvador, hoy ha llegado la luz que aleja las tinieblas», externó.

«En medio de la guerra, la crueldad, el desprecio y tantas cosas que hay negativas, este Niño que nos nace es el Príncipe de la Paz. La escena de la Nochebuena es importante compartirla con las personas que están en estos centros de readaptación, hay un mensaje de gloria a Dios y de paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad, entonces es recuperar esa buena voluntad que tenemos todos en nuestro corazón y seguir dando gloria a Dios l aunque estemos en una situación difícil. Aunque a veces tenemos temores, tenemos inseguridades, hay una alegría para nosotros, como los pastores, y como los ángeles, buenos mensajeros», abundó. (OMAR SOTO)