Comunidades religiosas en Saltillo se apoyan de grupos de seguridad de WhatsApp para prevenir hurtos en templos
Al mencionar que el fenómeno de robos al interior de parroquias y templos de la Diócesis de Saltillo se ha ido mermando, el obispo Hilario González García, atribuyó este indicativo a que cada vez más los feligreses se vuelven vigilantes responsables de los sitios religiosos dentro de sus colonias y barrios.
«En las parroquias no he tenido reportes últimamente de robos, de vandalismo, de cosas por el estilo; ha estado muy tranquilo. La comunidad valora lo que tiene, lo cuida, trata de protegerlo, le ha costado trabajo a muchas comunidades, tener lo mucho o poquito de su capilla o las cosas para el servicio en el altar o el sonido», externó.
«Invitaría a las comunidades a que sigan teniendo ese cuidado y ese compartir con los demás la preocupación mutua de lo que es común. A veces lo que es de todos, es de nadie, pero vamos avanzando poco a poco en eso de que, si todos hemos colaborado en tener eso, una capilla o una comunidad, lo cuidemos», agregó.
El jerarca católico remarcó que, aunado a la acción ciudadana, los grupos de seguridad que se manejan por medio de la Comisaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Saltillo, ayudan a bajar la incidencia delictiva en los templos de esta ciudad.
«Muchos sacerdotes están inscritos en esos grupos de WhatsApp, ya se presentó en alguna asamblea presbiteral, tomaron nota los sacerdotes y ahí cada quien va viendo de qué manera se pueden insertar en esos grupos», señaló.
Ordena a dos nuevos diáconos
Este sábado, en la Catedral de Santiago, en Saltillo, monseñor Hilario realizó la ordenación diaconal de Adalberto Llanas Martínez y Maximiliano Constante Cedillo, quienes, por autorización de quien encabeza la Diócesis de Saltillo, podrán otorgar la bendición, realizar bodas, bautizos y celebraciones dominicales sin consagrar la Eucaristía.
«Les pido por favor que su respuesta sea honesta, sea auténtica, que sea de corazón, con esto que están pidiendo al Señor, sabiduría del corazón. Prometerán obediencia y respeto a un servidor y a mis sucesores, que su promesa sea honesta, sea auténtica, sea de corazón, no para quedar bien», dijo el obispo.
«Pediremos al Señor que su Espíritu lo fortalezca con sus dones para que desempeñen con fidelidad su diaconado, con esta lealtad, esta justicia, esta rectitud de corazón. Vivan su diaconado no sólo como un spot transitorio para después dejar de serlo sino para que su diaconía sea su distintivo de ahora en adelante, sean diáconos, sean presbíteros o sean obispos», puntualizó. (OMAR SOTO)





