La psicóloga familiar Berenice de la Peña señaló que esta dinámica puede dar pistas sobre si los menores atraviesan por alguna situación de conflicto
Al ser el juego una de las primeras maneras de comunicarse con su entorno y transmitir lo que sienten, la psicóloga familiar Berenice de la Peña Aguilar aconsejó a los padres de familia, maestros y personas cercanas a estar atentos a esta dinámica en los menores, ya que esto puede alertar sobre alguna posible situación de violencia o problemas emocionales que estén padeciendo.
“El juego en niñas y niños es con el que podemos observar más de cerca si hay algo diferente, si hay una palabra diferente integrándose a su vocabulario, para ver sus aptitudes y conocerlos mejor para poder identificar algún cambio que requiera atención inmediata”, dijo para El Heraldo de Saltillo.
“Todo cambio lo tenemos que tomar en cuenta y nos tenemos que acercar para preguntar, para saber, para indagar eso dónde lo vio, cómo lo aprendió. Recordemos que las niñas y los niños le ponen nombre, por ejemplo, a sus muñecos y de ahí podemos tomar pistas de qué está sucediendo; si la conducta se hace recurrente es importante que estemos más cerca y, de ser necesario, buscar ayuda de un profesional”, añadió.
A su vez, sugirió a los papás el aprovechar este tiempo de asueto de sus hijos, propio de las vacaciones de fin de ciclo escolar, para realizar actividades al aire libre, leer, practicar algún deporte e incluso tener espacios de charla, a fin de estrechar sus lazos familiares, lo que en extensión permite generar un círculo de confianza que, remarcó, siempre es útil para mantener una comunicación sana.
“Las vacaciones es un tiempo que nos permite acercarnos de manera diferente, sin tanto ajetreo, sin tantas presiones, sin tanto estrés; en este tiempo es importante que les platiquemos de las maravillas que vienen en el futuro, que les platicamos los retos a los que se van a enfrentar y que les vayamos ayudando en esa transición de una etapa a otra”, externó.
“Este momento nos va a permitir acercarnos de manera diferente, encontrarnos sin tanto estrés para poder, de esta manera, compartir lo que somos y también detectar situaciones que requieran atención”, concluyó. (OMAR SOTO)





