La Catedral de Santiago y su “construcción divina”

El investigador Gabriel Verduzco sugiere que su edificación tendría relación con la proporción áurea o proporción divina descrita por el matemático Fidias en la antigua Grecia

En la antigua Grecia, el geómetra y matemático Fidias escribió sobre la proporción áurea, una fórmula aritmética que, según él, estaba relacionada con la divinidad y su creación al constatar su presencia en aspectos simétricos de la naturaleza como la forma de algunas plantas y flores, e incluso en las espirales de caparazones de los caracoles.

Partiendo de esta idea, el docente investigador de la Facultad de Ciencias, Educación y Humanidades (FCEyH) de la Universidad Autónoma de Coahuila (UA de C), Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles, planteó la hipótesis de que la proporción áurea estuvo presente en el diseño y edificación de la Catedral de Santiago, en Saltillo, cuya nave principal se terminó de construir en 1800 y su torre en 1897.

En materia de astronomía, incluso este templo religioso, en conexión con otros espacios religiosos del Centro Histórico, formarían una constelación asociada a Santiago Apóstol, Santo Patrono de la Catedral, lo que, en palabras del catedrático, estaría relacionado con la geografía de Saltillo como ciudad durante su fundación, hace casi 448 años.

“Yo he planteado que el edificio de la Catedral, junto con el espacio de la Capilla, está construido con base en la proporción áurea; y trasladando esto a la antigua Villa de Saltillo, a partir de los templos de la época, y siguiendo, a partir de la proporción áurea, la distancia entre ellos, se conformaría, lo que yo propongo a modo de hipótesis, el centro de la Constelación de Capricornio, entre lo que sería Ojo de Agua, San Francisco, Catedral y San Juan Nepomuceno”, señaló el también doctor en Filosofía con acentuación en Estudios de la Cultura por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

“De acuerdo con los textos de Cornelio Agrippa (escritor, filósofo y alquimista alemán considerado como una figura importante en el Renacimiento junto a Leonardo da Vinci), cada constelación él la refiere a cada uno de los 12 apóstoles y Capricornio está referido a Santiago Apóstol, el patrono de la ciudad. Hay antecedentes al respecto, podría ser que Saltillo también esté diseñado, al menos antiguamente, como una forma de ofrecer o de pedir protección al patrono que es Santiago”, abundó.

MÁS SOBRE LA PROPORCIÓN ÁUREA

El entrevistado explicó que la proporción áurea es también conocida como “divina proporción” y es, en este contexto, una relación matemática especial que se representa con la letra griega phi que está ampliamente representada en las bellas artes y puntualmente en obras icónicas como la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.

“Desde la antigüedad clásica, con los griegos, un geómetra y matemático que se llama Fidias, empieza a hacer un trabajo aritmético donde encuentra que hay una proporción que equivale a 1.62 entre segmentos de una distancia con respecto a otra y esta proporción la empiezan a encontrar en la misma naturaleza, en la proporción que hay, por ejemplo, en las espirales de caracol, en cómo se van abriendo ciertas plantas. Es 1.62 porque va a depender si estás midiendo metros o centímetros, es la proporción independientemente de la unidad de medida”, indicó.

“Por ejemplo la distancia de la Catedral, si nos paramos en Juárez e Hidalgo hacia Bravo, si medimos esa distancia y luego medimos la distancia del conjunto arquitectónico de la Catedral y la Capilla, si lo viéramos sobre Hidalgo, de acuerdo con la fórmula o proporción que hay entre esos dos segmentos, la proporción es de 1.62, lo mismo ocurre con la fachada de la Catedral”, añadió.

LA PRESENCIA DE LA LUZ

Entre sus múltiples investigaciones sobre Catedral, el académico también encontró fenómenos asociados a la luz de primavera dentro de la Catedral, lo que, en sus palabras, puede ir más allá de una coincidencia de posición. Tal es el caso del primer rayo de sol de primavera que alumbra a la Virgen María que se encuentra en la parte superior del altar principal.

“La construcción religiosa no es mera construcción sino está cargada de estos simbolismos, el más evidente y en el que me he clavado es que el primer rayo de luz de la primavera entra por la claraboya que está al frente de la puerta principal de Catedral, por esa claraboya entra ese rayo de luz y da en la figura de la Virgen María o la mujer vestida de sol y va bajando paulatinamente”, detalló.

“Conforme van avanzando esos días de primavera, considerando que la primavera entra entre el 20 y 21 de marzo según se va moviendo el planeta y los años bisiestos, van avanzando los días y después, como para el 25 de marzo, ese mismo rayo de luz da en el altar de nuestra Señora de la Luz, que entrando a Catedral sería el que está casi llegando al cruce de las naves, a mano derecha; a mí no me parecen casualidades, creo que hay cierta intencionalidad de fondo”, finalizó. (OMAR SOTO)