A LA BÁSCULA

Millones de casas

En este país, no se mueve la hoja de un árbol si no lo autoriza el presidente quien quiere tener el control de todo y sobre todos. En Morena, su partido, menos alguien se mueve sin su visto bueno y autorización, por lo que es perfectamente entendible el mensaje y su principal emisor cuando desde el partido oficial se exige a las autoridades de la alcaldía Miguel Hidalgo en la Ciudad de México, demoler el conjunto habitacional donde vive Xóchitl Gálvez porque supuestamente el edificio fue construido sin los permisos correspondientes.

La estrategia es que alguien más –de sus aliados- tiren la piedra, para enseguida él aparecer como el conciliador cuando hace un llamado tanto a los integrantes de su movimiento como a la oposición, para que se vean como adversarios y no como enemigos.

Y dice que se está hablando de la destrucción de la casa de quien es representante de ‘un movimiento’, y subraya, “no, no, no, ni quemar libros ni utilizar la picota ni el marro para destruir nada, y vernos como adversarios a vencer, no como enemigos”.

La aspirante a la candidatura por el Frente Amplio, ha mostrado una gran agilidad mental para responder cada uno de los ataques que desde el poder le han lanzado. Gálvez grabó un video que difundió a través de sus redes sociales, en el que dice: “Que no soy indígena, que no soy ingeniera, que gané mil millones con el gobierno, que mis empresas no son chingonas, que no vendí gelatinas ni tamales, que no tengo pueblo, que me controla un grupo de hombres, que no puedo hablar como senadora, que no represento a las mujeres. Y ahora hasta quieren demoler mi casa, todo está en orden y es legal. Los reto, demuélanla, no me preocupa, así como la gente me abrió su corazón cuando me cerraron Palacio Nacional, ahora la gente me recibirá en sus casas con las puertas abiertas. Si me quitan mi cocina, no me faltará quien me dé un taco en cada esquina. Pero dígame presidente, usted como el director de esta orquesta llamada Morena ¿Qué sigue? ¿Qué se lleven mi bici al corralón? No manche. ¿Qué prohíban el nombre de Xóchitl en el Registro Civil?”.

“Ahora sí que como dice el Grupo Firme, ya supéreme, y deje de hablar mal de mí. Tiene que saber perder, igualito que sabe mentir. Están aterrados, Podrán destruirlo todo, todo menos la esperanza. Póngase a trabajar”.

Pero el mismo miércoles en el show matutino, el propio presidente lanzó críticas a Xóchitl Gálvez –ahora sí la mencionó con nombre y apellido—, cuando presentó un video antiguo de cuando la actual senadora era candidata a la gubernatura de su natal Hidalgo, y en el que aparece pegándole a una piñata con el logotipo del PRI. “Para transformar un país se necesita autoridad moral y congruencia. Sin autoridad moral no se puede gobernar un país con gente tan buena y creativa como el pueblo de México. No es ‘yo pensaba así y ahora pienso’ o ‘como digo una cosa digo otra’ ¿Quién decía eso? No se puede”.

Pero se muerde la lengua, y demuestra su amnesia ¿ya se le olvidó que el himno del PRI es de su autoría? ¡él compuso el himno del partido al que tanto acusa de corrupto y de ser la mafia del poder! ¿En su caso no hay que ser congruente? ¿en su caso no aplica eso de que ‘como digo una cosa digo otra’?

Un ex ministro en retiro comentó respecto al tema, que el presidente tiene una fijación con la hidalguense, ‘parece que se duerme pensando en Xóchitl y se despierta pensando en ella’. En los hechos, demuestra que, en verdad, no ha logrado superarla, y pareciera que no se da cuenta y no hay nadie que se atreva a decírselo: fue él quien se encargó de subirla a la carrera presidencial, ha sido él su principal promotor y publicista.

Pareciera que no aprendió de aquél capítulo en el que él fue víctima cuando se usó todo el peso y la fuerza del poder desde la presidencia para desaforarlo cuando era jefe de gobierno del entonces DF, y la gente le arropó cargándose con el más débil.

Y ahora que él ostenta el poder hace lo mismo: usa todo el peso y la fuerza del poder para tratar de aplastar a Xóchitl Gálvez, y no termina de entender que así sean amagos desde su partido y sus aliados, cada vez que se lanza una amenaza como la de demoler su casa, más gente se solidariza con ella porque la ven como una mujer víctima amenazada por el poder del estado.

Y sabe qué, si por alguna circunstancia se atrevieran a demolerle su casa, créalo, millones de casas en el país se convertirían en el hogar de la senadora hidalguense. Así sea una amenaza solamente, un amago, pero ya ha generado una importante reacción a través de las redes, donde se mueven, y fuerte mensajes con el hashtag #MiCasaEsTuCasaXóchitl. Digo, pueden ser señales.

 

laotraplana@gmail.com

 

@JulianParraIba

Autor

Julian Parra Ibarra
Es director del diario digital La Otra Plana y la revista impresa Metrópolis. En cuatro décadas de ejercicio periodístico ha trabajado en diarios como El Norte de Monterrey, La Opinión-Milenio en Torreón, Esto en la Ciudad de México y a.m. en León, Guanajuato entre otros; ha sido conductor en programas de radio y televisión. Es columnista en varios medios impresos y digitales de Coahuila y Durango.
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